Nueva serie de History Channel
Sinopsis de los episodios:
El inicio & busca y destruye, miércoles 18 de enero
En 1965 la Operación Rolling Thunder ruge en el cielo y en los suelos de Vietnam del Norte por parte de las tropas estadounidenses. Los soldados estadounidenses son superados en número en el valle de Ia Drang; esta es la primera gran batalla de la guerra. Charles Brown lucha por su supervivencia en las laderas de la sangrienta Colina 875. En Estados Unidos el público comienza a cuestionar la estrategia militar que está siendo aplicada
La ofensiva & guerra infinita, jueves 19 de enero
El enemigo gana terreno con la Ofensiva del Tet, una operación militar que ataca por sorpresa a los estadounidenses. En Khe Sanh y Pleiku, las tropas gringas montan una contraofensiva mientras que en casa, el fervor antiguerra se enciende. En la selva amarga de la Colina 484, Karl Marlantes lucha por su vida. Arthur Wiknik comanda el combate de Hamburger Hill.
Cambios & paz con honor, viernes 20 de enero
La retirada de las tropas estadounidenses comienza mientras que sus aliados se hacen cargo de la guerra. Gery Benedetti patrulla las aguas hostiles del Delta del Mekong. James Anderson comanda a un batallón en Camboya después de una controvertida orden de Nixon. Don DeVore lucha por sobrevivir a un feroz ataque de noche. Los últimos soldados estadounidenses regresen a casa y la caída de Saigón trae consigo la unificación de Vietnam.
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miércoles, 18 de enero de 2012
miércoles, 31 de agosto de 2011
Vietnam: Entre el cielo y la tierra
Por spaulding's blog
spauld.blogspot.com
Con El Cielo y La Tierra, Oliver Stone cerró la trilogía sobre el Vietnam iniciada con Platoon y continuada con Nacido el 4 de Julio. Dos espléndidos títulos que han marcado la filmografía del cineasta y que, por derecho propio, han pasado a ocupar un merecido puesto en la historia del cine. Pero con El Cielo y la Tierra, su última entrega, no consiguió el reconocimiento que esperaba.
En esa ocasión, Stone dejó a un lado el punto de vista habitual de los combatientes norteamericanos para centrar la visión de la guerra desde la parte oriental, plasmando así en pantalla las penurias sufridas por una joven vietnamita a la que, a su vez, convertía en narradora del filme. Vecina de una pequeña y humilde aldea rural, vivió en carne propia los horrores de la contienda, siendo incluso torturada por el ejército y violada posteriormente por su propia gente, la guerrilla del Vietcong.
El Cielo y la Tierra está basada en un par de libros de Le Ly Hayslip, en los cuales se narraban sus experiencias durante el tiempo que duró la sangrienta ofensiva. El filme fue realizado en una época en lo que todo aquello que olía un poquito a budismo era válido para hacer cualquier película desde Norteamérica. Y la cinta de Stone es uno más de esos innumerables productos que, durante casi una década entera, fueron desfilando por las pantallas de todo el mundo y que, como en este caso, fueron dirigidos por cineastas de prestigio. Y es que su parte final rezuma un tufillo religioso bastante impresionante, volcado en imágenes en forma de oda mística a Buda.
El vigor que impone a sus escenas violentas y de guerra o la plástica belleza que destilan sus cuidadas imágenes (recreándose, ante todo, en paisajes frondosos y verdes), no son suficiente para levantarle el alma a un trabajo pesaroso y aburrido. Es una película sin nervio, sin garra alguna que, en parte, rompe un tanto con el estilo más agresivo de su director. El reloj parece encallarse ante el lento devenir de un filme que, al igual que la mayoría de biopics, peca de la poca credibilidad de muchos de sus pasajes.
De todos modos y sólo en parte, Stone sale victorioso en el esforzado retrato psicológico de una mujer amargada y presionada que, por culpa de una violación, ha acabado temiendo (y odiando) a los hombres. Pero, al mismo tiempo, acaba mostrándose patéticamente repetitivo cuando redirecciona las riendas de la película hacia su país natal e insiste, por enésima vez, en las secuelas psíquicas de los excombatientes norteamericanos. Una ocasión propicia para que Tommy Lee Jones, alejándose de su moderación habitual, compusiera un papel plagado de convulsivos tics histriónicos: el de un soldado desquiciado por las barbaridades en las que se vio implicado y que decide acabar con sus propios demonios contrayendo matrimonio con una vietnamita.
La citada Le Ly es Hiep Thi Le, una actriz bajita y muy inexpresiva, cuya equívoca elección como protagonista principal en poco ayudó a los resultados finales de El Cielo y la Tierra. Oliver Stone ya lo había contado todo sobre el Vietnam en sus dos títulos anteriores. Poca cosa más le quedaba en el tintero, y la pretensión de cambiar el punto de vista narrativo sobre los mismos hechos no aportó nada nuevo a su trilogía.
Un filme reiterativo, de imagen preciosista, con una media hora inicial prometedora y sin ningún tipo de ritmo narrativo. Vaya, un aburrimiento innecesario en el que, al menos, el realizador frenó un poco sus habituales desvaríos visuales y las enervantes experimentaciones con todo tipo de formatos cinematográficos.
spauld.blogspot.com
Con El Cielo y La Tierra, Oliver Stone cerró la trilogía sobre el Vietnam iniciada con Platoon y continuada con Nacido el 4 de Julio. Dos espléndidos títulos que han marcado la filmografía del cineasta y que, por derecho propio, han pasado a ocupar un merecido puesto en la historia del cine. Pero con El Cielo y la Tierra, su última entrega, no consiguió el reconocimiento que esperaba.
En esa ocasión, Stone dejó a un lado el punto de vista habitual de los combatientes norteamericanos para centrar la visión de la guerra desde la parte oriental, plasmando así en pantalla las penurias sufridas por una joven vietnamita a la que, a su vez, convertía en narradora del filme. Vecina de una pequeña y humilde aldea rural, vivió en carne propia los horrores de la contienda, siendo incluso torturada por el ejército y violada posteriormente por su propia gente, la guerrilla del Vietcong.
El Cielo y la Tierra está basada en un par de libros de Le Ly Hayslip, en los cuales se narraban sus experiencias durante el tiempo que duró la sangrienta ofensiva. El filme fue realizado en una época en lo que todo aquello que olía un poquito a budismo era válido para hacer cualquier película desde Norteamérica. Y la cinta de Stone es uno más de esos innumerables productos que, durante casi una década entera, fueron desfilando por las pantallas de todo el mundo y que, como en este caso, fueron dirigidos por cineastas de prestigio. Y es que su parte final rezuma un tufillo religioso bastante impresionante, volcado en imágenes en forma de oda mística a Buda.
El vigor que impone a sus escenas violentas y de guerra o la plástica belleza que destilan sus cuidadas imágenes (recreándose, ante todo, en paisajes frondosos y verdes), no son suficiente para levantarle el alma a un trabajo pesaroso y aburrido. Es una película sin nervio, sin garra alguna que, en parte, rompe un tanto con el estilo más agresivo de su director. El reloj parece encallarse ante el lento devenir de un filme que, al igual que la mayoría de biopics, peca de la poca credibilidad de muchos de sus pasajes.
De todos modos y sólo en parte, Stone sale victorioso en el esforzado retrato psicológico de una mujer amargada y presionada que, por culpa de una violación, ha acabado temiendo (y odiando) a los hombres. Pero, al mismo tiempo, acaba mostrándose patéticamente repetitivo cuando redirecciona las riendas de la película hacia su país natal e insiste, por enésima vez, en las secuelas psíquicas de los excombatientes norteamericanos. Una ocasión propicia para que Tommy Lee Jones, alejándose de su moderación habitual, compusiera un papel plagado de convulsivos tics histriónicos: el de un soldado desquiciado por las barbaridades en las que se vio implicado y que decide acabar con sus propios demonios contrayendo matrimonio con una vietnamita.
La citada Le Ly es Hiep Thi Le, una actriz bajita y muy inexpresiva, cuya equívoca elección como protagonista principal en poco ayudó a los resultados finales de El Cielo y la Tierra. Oliver Stone ya lo había contado todo sobre el Vietnam en sus dos títulos anteriores. Poca cosa más le quedaba en el tintero, y la pretensión de cambiar el punto de vista narrativo sobre los mismos hechos no aportó nada nuevo a su trilogía.
Un filme reiterativo, de imagen preciosista, con una media hora inicial prometedora y sin ningún tipo de ritmo narrativo. Vaya, un aburrimiento innecesario en el que, al menos, el realizador frenó un poco sus habituales desvaríos visuales y las enervantes experimentaciones con todo tipo de formatos cinematográficos.
jueves, 27 de enero de 2011
Platoon, de Oliver Stone
Película clásica del cine bélico, ganadora de cuatro premios Óscar en 1986, incluídos mejor película y mejor director.

Platoon (conocida como Pelotón en Hispanoamérica) es una película bélica de 1986, ambientada en Vietnam. Fue dirigida por Oliver Stone y protagonizada por Tom Berenger, Willem Dafoe y Charlie Sheen. Es la primera de la trilogía de películas sobre la guerra de Vietnam de Oliver Stone, seguida por Nacido el 4 de julio (1989) y El cielo y la tierra (1993).
Oliver Stone participó en la guerra de Vietnam, y luego de su regreso comenzó a escribir el guión para el filme, quizás para contrastar la visión oficial estadounidense de la guerra de Vietnam, retratada en Los boinas verdes (The Green Berets) de John Wayne.

La historia comienza cuando el recluta Chris Taylor (Charlie Sheen) es enviado a Vietnam. Se une a una unidad de infantería y comienza su participación en la guerra. Su inocencia pronto se convierte en cinismo a medida que experimenta la dura vida de la infantería en la jungla, al presenciar asesinatos y actos ilegales. Finalmente, Taylor toma parte en una venganza contra un superior, el sargento Bob Barnes (Tom Berenger), acto denominado comúnmente como fragging, y que consistía en acabar con la vida de un compañero mediante una granada de mano.
La película puede entenderse como una guerra por el alma de Taylor y el resto de la unidad. Mientras que los enemigos siguen siendo los vietnamitas, Taylor se ve envuelto en una lucha entre dos sargentos, Barnes y Elias, (Tom Berenger y Willem Dafoe, respectivamente). Finalmente, Taylor toma partido por Elias, que ha asumido la contracultura ética de los años 60. Durante una batalla contra los vietnamitas, Elias es asesinado por Barnes y al final de la película será Taylor el que acabe con Barnes.

Platoon (conocida como Pelotón en Hispanoamérica) es una película bélica de 1986, ambientada en Vietnam. Fue dirigida por Oliver Stone y protagonizada por Tom Berenger, Willem Dafoe y Charlie Sheen. Es la primera de la trilogía de películas sobre la guerra de Vietnam de Oliver Stone, seguida por Nacido el 4 de julio (1989) y El cielo y la tierra (1993).
Oliver Stone participó en la guerra de Vietnam, y luego de su regreso comenzó a escribir el guión para el filme, quizás para contrastar la visión oficial estadounidense de la guerra de Vietnam, retratada en Los boinas verdes (The Green Berets) de John Wayne.

La historia comienza cuando el recluta Chris Taylor (Charlie Sheen) es enviado a Vietnam. Se une a una unidad de infantería y comienza su participación en la guerra. Su inocencia pronto se convierte en cinismo a medida que experimenta la dura vida de la infantería en la jungla, al presenciar asesinatos y actos ilegales. Finalmente, Taylor toma parte en una venganza contra un superior, el sargento Bob Barnes (Tom Berenger), acto denominado comúnmente como fragging, y que consistía en acabar con la vida de un compañero mediante una granada de mano.
La película puede entenderse como una guerra por el alma de Taylor y el resto de la unidad. Mientras que los enemigos siguen siendo los vietnamitas, Taylor se ve envuelto en una lucha entre dos sargentos, Barnes y Elias, (Tom Berenger y Willem Dafoe, respectivamente). Finalmente, Taylor toma partido por Elias, que ha asumido la contracultura ética de los años 60. Durante una batalla contra los vietnamitas, Elias es asesinado por Barnes y al final de la película será Taylor el que acabe con Barnes.
domingo, 4 de julio de 2010
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