Destacadas personalidades del mundo de la cultura española declararon su indignación por el genocidio que está perpetrando el ejército israelí en la Franja de Gaza contra el pueblo palestino.
A continuación el texto íntegro:
El detonante de la violencia es la ocupación israelí
Israel sigue avanzando e invadiendo territorios de los palestinos en lugar de replegarse a las fronteras del 67. Humilla, detiene y pisotea a diario los derechos de la población palestina de toda Cisjordania, ocasionando también muchas muertes. Hay bloqueo en ciudades como Nablus y Hebrón desde hace muchos años con frecuentes incursiones del ejercito por las noches. Gaza vive el horror estos días, asediada y atacada por tierra, mar y aire.
A los palestinos se les derriban casas, se les niega el agua, la luz, el paso a los hospitales, a las escuelas, a los huertos… mientras la Comunidad Internacional lo permite.
Israel es el país que más incumple las resoluciones de la ONU y que menos respeta los derechos humanos, es un país ocupante que ejerce prácticas de terrorismo de Estado.
-Instamos al Gobierno de España y a la UE a que condenen los bombardeos por tierra, mar y aire contra la población civil palestina en la franja de Gaza.
-Exigimos un alto el fuego inmediato.
-Levantar el bloqueo que sufre la franja de Gaza desde más de una década.
-Abrir los pasos fronterizos para facilitar la movilidad de la población, la entrada de equipos médicos, medicamentos, alimentos…
-La reparación de los daños causados por los ataques israelíes a nivel físico, moral, psicológico que está sufriendo la población civil de Gaza, y en especial a la población infantil.
-Abrir la vía del diálogo entre los palestinos e israelíes para alcanzar la paz, justa y duradera como solución al conflicto.
Los firmantes estamos en contra del uso de la violencia de todas las partes y pedimos a nuestro gobierno llamar a consultas al embajador español en Israel hasta que se detenga la ofensiva criminal hacia Palestina, como prueba contundente del rechazo que sentimos por las acciones sin calificar del ejército israelí, y que se facilite el trabajo de los informadores internacionales desplazados estos días en toda la zona.
Madrid, 28 de julio de 2014
Firmado:
Penélope Cruz, Pedro Almodóvar, Javier Bardem, Rosa Mª Sardá, Emilio Gutiérrez Caba, Lola Herrera, Amaral (Juan Aguirre y Eva Amaral), Eduardo Noriega, Lydia Cacho, Montxo Armendariz, Fernando Colomo, Verónica Forqué, Benito Zambrano, Pilar Bardem, Unax Ugalde, Eduard Fernández, Goya Toledo, Antonio de la Torre, Juan Diego Botto, Mónica Cruz, Luisa Martín, Mercedes Sampietro, Juanjo Puigcorbé, Chus Gutierrez, Fran Perea, Charo López, Alberto Ammann, Silvia Abascal, Olga Rodriguez, Olga Lucas ( Viuda de José Luis Sampredo), Lola Marceli, Carlos Bardem, Alberto San Juan, Moncho Borrajo, Javier Fesser, Carlos Cahouen, Javier Ruibal, Carlos Iglesias, Natalia Dicenta, Sergio Peris–Mencheta, Silvia Marsó, Mariano Venancio, Nacho Campillo, Enrique Simón, Guillermo Fesser, Marta Nebot, Amistades Peligrosas (Cristina del Valle y Manu Garzón), Itziar Miranda, Paca Gabaldón, Miguel Bardem, Ana Labordeta, Fermín Cabal, Manu Baqueiro, Beatriz Bergamín, Mercedes Ferrer, Carmen París, Felipe Vara, Lorena Bayonas Juan Millares, Luz Olier, Cecilia Gessa, Yoima Valdés, Juan Calot, Enric Majó, Carlos Castel, Luz Darriba, Alexandra Fierro, Juan Bardem, Carlos Olalla, Amparo Climent, Eduardo Jover, Héctor Melgares, Marwuan Abu Tahoun, Rocío Paso Jardiel, Virginia Yagüe, Manuel Huerga, María Bardem, Juanjo Cucalón, Nando González, Juan Carlos Vellido, Luis Farnox, Lucía Álvarez, Alma Sanz, José Antonio Sayagués, Mercè Estrada, Toli Morilla, Angel Petisme, Cristina Nerea, Manuel Brun, Claudio Sierra, María Ruíz, Antonio de la Fuente Arjona, Iosu López, Ismael Sánchez Rodríguez, Pizca Gutiérrez, Maurilio de Miguel, Esther García, Puy Oria, Isabel María Pérez, Armando Soria, Sandra Collantes, Claudio H. Musicas, Fernando Íñiguez, Joaquín Baldín, Asunción Martín, Ramiro Duce, Estela de María, Helena Villar, Manuel Ruano, Mayte Franco, Margo Mareo, Esther Gracia, Fermín de Ayarra, Mariano Aguado, Carmen García, José Antonio Marín, Pablo Madrid, Julián García, Julia León, Ángeles Cabeza, Carmen Peire, José Manuel Galán, Cristina López, Ticiana Ghiglione, Sergio Gálvez, Abigail Horro, Isabel Ruíz, Amanda Rodríguez, Nazaret Jimenez, Bienvenido Carrasco, Pilar Ordoñez... (siguen firmas)
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martes, 12 de agosto de 2014
sábado, 26 de julio de 2014
Sueño de libertad
Por Humberto Santana
Sueño de libertad (Al verte, en algunos países) cuenta la historia de una familia palestina (madre e hijo), desplazada después de la Guerra de los Seis Días (1967), que se ve obligada a vivir en un campo de refugiados en Jordania.
La escena inicial sintetiza de alguna manera el leitmotiv de esta película: un niño en una carretera que se pierde en el horizonte, en medio del desierto, trata de avanzar lo más rápido posible subido en unos patines de la época (de los que tenían cuatro ruedas metálicas y se amarraban al zapato), que apenas logran rodar algo sobre el asfalto rústico, tratando de escapar a un puñado de niños que lo persiguen.
Tarek, el protagonista, es un niño rebelde por naturaleza que no encuentra la respuesta a una pregunta simple, pero determinante de su nueva vida: ¿Por qué no podemos volver a casa? No encuentra la respuesta por dos razones. Es tan solo un niño y las causas del conflicto árabe-israelí son ajenas a él, y tal vez su madre, a pesar de ser increpada y culpada por el niño en su ingenuidad, no tiene el corazón para darle una respuesta desesperanzadora.
Sabiendo que llegaron al campo de refugiados caminando, Tarek decide un día, en lugar de asistir a la improvisada escuela, simplemente volver caminando a casa. Al poco tiempo es detectado por un grupo de milicianos palestinos rebeldes fedayín, quienes para protegerlo, y llevados por la inmediata empatía que les produce su determinación, astucia y simpatía, tratan de disuadirlo, al menos provisoriamente, de seguir su camino y terminan por adoptarlo como “mascota”.
Aunque algunos podrán criticar que la película aborda este conflicto desde un ángulo “ligero”, su encanto radica precisamente en lograr mostrar este enorme drama desde la perspectiva ingenua de un niño. Donde un soldado vería simplemente un velo de tienda de acampar en la noche, Tarek ve un lienzo lleno de estrellas; donde cualquier adulto vería munición sucia, Tarek ve muñecos que utiliza como juguetes.
El lugar y los hechos que marcan el desenvolvimiento de la historia, sugerirían un tono de película denso y gris; sin embargo, termina siendo más bien alegre en muchos de los pasajes, mostrando a los fedayines como personas entregadas a su idealismo, pero del común, casi familiares, motivados quizás por la candidez que Tarek les ha llevado. Las escenas del grupo cantando y bailando son un buen ejemplo de esto.
Es más bien inusual encontrar una película que cuente este lado de la historia. Los hechos marcan que los milicianos fedayines que aquí se muestran muy “a lo Che Guevara” terminaron extremando su idealismo hasta ser catalogados de terroristas. Los hechos registran también, ante el resto del mundo, actos lamentables para ambos lados del conflicto.
Para alguien que no tome partido, parecería ser un ejemplo macabro del dilema del “huevo y la gallina”. La película parece evitar juzgar, logrando sin embargo hacer reflexionar un poco y preguntarse: ¿Qué hubiera pasado si todos estos niños simplemente hubieran podido volver a casa?
viernes, 17 de enero de 2014
Carlos el Chacal
Miniserie y película francesa del director Olivier Assayas sobre el guerrillero venezolano Ilich Ramírez, o "Carlos, el Chacal".
El canal A&E presentará la versión de la miniserie el 18 y el 25 de enero.
martes, 26 de noviembre de 2013
Cinco cámaras rotas (5 Broken Cameras)
Relato de la resistencia de un pueblo palestino contra la ocupación. Documental completo:
Cuando nace su cuarto hijo, Emad, un palestino del pueblo de Bil'in, compra su primera cámara de video. Mientras filma a su hijo Gibreel crecer, Emad también captura las imágenes de la resistencia popular de su pueblo contra la construcción del muro israelí en las tierras de cultivo. Una a una, sus cámaras son destruidas por golpes y balas. Cada cámara cuenta una parte de la historia de su hijo y la lucha de su pueblo.
viernes, 1 de julio de 2011
Carlos: Official Trailer
The story of Venezuelan revolutionary, Ilich Ramirez Sanchez, who founded a worldwide terrorist organization and raided the OPEC headquarters in 1975 before being caught by the French police.
La película, del realizador francés Olivier Assayas, acerca del venezolano Ilich Ramírez -que pasó de idealista en contra del capitalismo a terrorista con fama internacional- es un retrato contundente de un personaje que se convirtió en leyenda en la década del 70. Además, es una excusa para revivir la compleja telaraña sociopolítica que enredaba al mundo en ese momento. Excelente actuación de Édgar Ramírez (nominado al Globo de Oro por su papel en este filme), en una trama maratónica y por momentos densa, que alcanza casi las tres horas de duración.
La película, del realizador francés Olivier Assayas, acerca del venezolano Ilich Ramírez -que pasó de idealista en contra del capitalismo a terrorista con fama internacional- es un retrato contundente de un personaje que se convirtió en leyenda en la década del 70. Además, es una excusa para revivir la compleja telaraña sociopolítica que enredaba al mundo en ese momento. Excelente actuación de Édgar Ramírez (nominado al Globo de Oro por su papel en este filme), en una trama maratónica y por momentos densa, que alcanza casi las tres horas de duración.
miércoles, 29 de junio de 2011
El Che y Gaza
Por Ted Glick
Znet
Traducción de Germán Leyens
Me pregunto si, dentro de siglos, el Che Guevara será visto por gente en todo el mundo del modo como Jesús de Nazaret es visto por miles de millones en nuestros días, como un modelo para vivir la propia vida.
Eso sólo ocurrirá, claro está, si la humanidad logra, a breve plazo, evitar un catastrófico cambio climático a través de una revolución energética limpia y, a largo plazo, hacer una revolución amplia y profunda que la aleje del capitalismo y la lleve hacia una sociedad organizada sobre la base del principio del respeto mutuo y de nuestro entorno natural.
Estos pensamientos dominan después de ver la película “Che,” un semi-documental de cuatro horas centrado en una guerra revolucionaria exitosa y otra terriblemente malograda, la primera a fines de los años cincuenta y la segunda en Bolivia a fines de los sesenta. El Che Guevara fue un líder en ambas.
Ayer fue también el día en el que Israel comenzó su invasión de Gaza por tierra. El gobierno israelí fue incitado a ambas porque contaba con el apoyo del gobierno de Bush para ataques aéreos que causaron miles de muertos y heridos y con el ensordecedor silencio del presidente electo Barack Husein Obama. Israel dejó claro, por la enésima vez, que su ocupación militar y cerco brutales e ilegales de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este sólo terminarán cuando sea obligado a hacerlo por una mezcla de resistencia palestina y actos concretos de solidaridad y presión internacionales, así como por una interrupción o reducción de la ayuda militar de EE.UU.
Existe un vínculo extraño entre la segunda mitad de “Che” y lo que ahora tiene lugar en Gaza. En los dos casos, la gente involucrada en la lucha armada contra un gobierno opresor – en un caso, un grupo de orientación socialista y en el otro un grupo islámico radical – enfrentaban o enfrentan el exterminio.
"Che" revela detenidamente lo que tuvo lugar en Bolivia después que, bajo la dirección de Guevara, una columna de guerrilleros armados fue establecida con apoyo cubano en un intento por difundir el proyecto socialista más allá de Cuba. Su descripción sigue a la primera mitad de la cinta que muestra cómo, una década antes, Fidel, el Che, y el pueblo cubano, derrotaron exitosamente la dictadura militar de Batista respaldada por EE.UU. mediante una guerra de guerrillas de dos años de duración.
"Che" no es una biografía detallada del hombre. Un 90% o más de la película es dedicado a una interpretación “como si se estuviera presente” de las realidades diarias de esas dos guerras de guerrillas. Una pequeña parte dramatiza una reunión entre el Che, Fidel y otros en Ciudad de México en 1955, notable por la explicación de Fidel de las realidades explotadoras y brutales de la sociedad cubana que fueron la motivación para su disposición a arriesgar su vida por la causa revolucionaria. Una sección más sustancial es dedicada a la visita del Che a la Ciudad de Nueva York para hablar ante Naciones Unidas. La mayor parte de la motivación política es revelada en esas dos secciones.
La película fue bien preparada y documentada. Aunque se basó en los diarios de Guevara, también hubo, según un artículo en el New York times del 4 de enero, “entrevistas que fueron decisivas. (Peter) Buchman, (Steven) Soderbergh y (Benicio) del Toro viajaron varias veces a Cuba y hablaron con la familia y amigos de Guevara, generales que combatieron en la revolución cubana y sobrevivientes de la expedición boliviana.”
La película no hace un esfuerzo explícito por explicar los motivos por los cuales el levantamiento armado cubano tuvo éxito y el boliviano fracasó, pero se indican varias razones. Una fue la oposición del Partido Comunista de Bolivia al esfuerzo dirigido por Guevara. Una razón relacionada fue la debilidad de la dirigencia indígena boliviana en el esfuerzo; Guevara es claramente la persona dominante. Pero tal vez más significativo fue el rol activo del gobierno de EE.UU. en la dirección militar estratégica y táctica y el armamento de la junta boliviana. Esto incluyó el envío de asesores y entrenadores militares que habían perfeccionado sus habilidades en la guerra de Vietnam. Esa ayuda fue decisiva, llevando al aplastamiento de la columna guerrillera de Guevara.
El personaje de Guevara es representado bien por el actor Benicio del Toro. Es impresionante ver el esfuerzo heroico del Che por impedir que su asma crónica imposibilitara su plena participación en la agotadora actividad requerida durante las guerras revolucionarias. Es presentado como un líder penetrante, que no tolera irrelevancias, incisivo, de hombres (y unas pocas mujeres), dispuesto a hacer todos los sacrificios necesarios, incluyendo el de su vida, para defender la causa revolucionaria.
Al final de la película, después que Guevara es herido y capturado, y es interrogado por sus captores, hace el comentario de que, para parafrasear: “tal vez nuestro fracaso les enseñe lecciones,” refiriéndose a los bolivianos en general así como a los campesinos del área donde había operado, porque no estuvieron dispuestos a apoyar su esfuerzo. Ante la aparición, varias décadas después, del Movimiento al Socialismo boliviano, y su éxito en la elección de Evo Morales a la presidencia, así como el crecimiento del proyecto socialista en Venezuela, Ecuador y otros sitios en Latinoamérica, parece que tenía razón.
El film muestra la muerte del Che como digna de su persona. Herido y tumbado en el suelo, uno de los verdugos le ordena que se levante. Mirándolo directamente a los ojos, se niega y le dice: “Apunte y sostenga firme el arma: va a matar a un hombre."
El Che Guevara, si estuviera vivo, sentiría solidaridad hacia los que hoy están bajo fuego en Gaza. Extraería fuerza, como lo hice yo, de los miles de jóvenes y árabes con los que marché ayer por el centro de Manhattan. Gritando “¡Gaza no llores, Palestina nunca morirá!” y ¡Libre, libre, Palestina!,” su cólera, energía y determinación eran palpables.
El joven Fred Hampton, líder del Partido Black Panther de Chicago, asesinado por la policía en 1969, dijo que: “Puedes matar al revolucionario, pero no puedes matar a la revolución.” La película “Che” y la continua resistencia en Palestina y en todo el mundo contra un orden mundial profundamente injusto, confirman esa verdad de la historia.
--
Ted Glick ha sido activista y organizador progresista desde 1968. Anteriores columnas y más información se encuentran en http://www.tedglick.com.
Consultar artículo original en inglés.
Publicado originalmente en enero de 2009.
Znet
Traducción de Germán Leyens
El verdadero revolucionario es guiado por grandes sentimientos de amor. Es imposible imaginar a un auténtico revolucionario sin esta cualidad. (…) Es necesario luchar todos los días para que ese amor a la humanidad existente se transforme en hechos concretos, en hechos que sirvan de ejemplo y movilicen” (Che Guevara - “El Socialismo y el hombre en Cuba”, Editora Política, La Habana, 1988)
Me pregunto si, dentro de siglos, el Che Guevara será visto por gente en todo el mundo del modo como Jesús de Nazaret es visto por miles de millones en nuestros días, como un modelo para vivir la propia vida.
Eso sólo ocurrirá, claro está, si la humanidad logra, a breve plazo, evitar un catastrófico cambio climático a través de una revolución energética limpia y, a largo plazo, hacer una revolución amplia y profunda que la aleje del capitalismo y la lleve hacia una sociedad organizada sobre la base del principio del respeto mutuo y de nuestro entorno natural.
Estos pensamientos dominan después de ver la película “Che,” un semi-documental de cuatro horas centrado en una guerra revolucionaria exitosa y otra terriblemente malograda, la primera a fines de los años cincuenta y la segunda en Bolivia a fines de los sesenta. El Che Guevara fue un líder en ambas.
Ayer fue también el día en el que Israel comenzó su invasión de Gaza por tierra. El gobierno israelí fue incitado a ambas porque contaba con el apoyo del gobierno de Bush para ataques aéreos que causaron miles de muertos y heridos y con el ensordecedor silencio del presidente electo Barack Husein Obama. Israel dejó claro, por la enésima vez, que su ocupación militar y cerco brutales e ilegales de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este sólo terminarán cuando sea obligado a hacerlo por una mezcla de resistencia palestina y actos concretos de solidaridad y presión internacionales, así como por una interrupción o reducción de la ayuda militar de EE.UU.
Existe un vínculo extraño entre la segunda mitad de “Che” y lo que ahora tiene lugar en Gaza. En los dos casos, la gente involucrada en la lucha armada contra un gobierno opresor – en un caso, un grupo de orientación socialista y en el otro un grupo islámico radical – enfrentaban o enfrentan el exterminio.
"Che" revela detenidamente lo que tuvo lugar en Bolivia después que, bajo la dirección de Guevara, una columna de guerrilleros armados fue establecida con apoyo cubano en un intento por difundir el proyecto socialista más allá de Cuba. Su descripción sigue a la primera mitad de la cinta que muestra cómo, una década antes, Fidel, el Che, y el pueblo cubano, derrotaron exitosamente la dictadura militar de Batista respaldada por EE.UU. mediante una guerra de guerrillas de dos años de duración.
"Che" no es una biografía detallada del hombre. Un 90% o más de la película es dedicado a una interpretación “como si se estuviera presente” de las realidades diarias de esas dos guerras de guerrillas. Una pequeña parte dramatiza una reunión entre el Che, Fidel y otros en Ciudad de México en 1955, notable por la explicación de Fidel de las realidades explotadoras y brutales de la sociedad cubana que fueron la motivación para su disposición a arriesgar su vida por la causa revolucionaria. Una sección más sustancial es dedicada a la visita del Che a la Ciudad de Nueva York para hablar ante Naciones Unidas. La mayor parte de la motivación política es revelada en esas dos secciones.
La película fue bien preparada y documentada. Aunque se basó en los diarios de Guevara, también hubo, según un artículo en el New York times del 4 de enero, “entrevistas que fueron decisivas. (Peter) Buchman, (Steven) Soderbergh y (Benicio) del Toro viajaron varias veces a Cuba y hablaron con la familia y amigos de Guevara, generales que combatieron en la revolución cubana y sobrevivientes de la expedición boliviana.”
La película no hace un esfuerzo explícito por explicar los motivos por los cuales el levantamiento armado cubano tuvo éxito y el boliviano fracasó, pero se indican varias razones. Una fue la oposición del Partido Comunista de Bolivia al esfuerzo dirigido por Guevara. Una razón relacionada fue la debilidad de la dirigencia indígena boliviana en el esfuerzo; Guevara es claramente la persona dominante. Pero tal vez más significativo fue el rol activo del gobierno de EE.UU. en la dirección militar estratégica y táctica y el armamento de la junta boliviana. Esto incluyó el envío de asesores y entrenadores militares que habían perfeccionado sus habilidades en la guerra de Vietnam. Esa ayuda fue decisiva, llevando al aplastamiento de la columna guerrillera de Guevara.
El personaje de Guevara es representado bien por el actor Benicio del Toro. Es impresionante ver el esfuerzo heroico del Che por impedir que su asma crónica imposibilitara su plena participación en la agotadora actividad requerida durante las guerras revolucionarias. Es presentado como un líder penetrante, que no tolera irrelevancias, incisivo, de hombres (y unas pocas mujeres), dispuesto a hacer todos los sacrificios necesarios, incluyendo el de su vida, para defender la causa revolucionaria.
Al final de la película, después que Guevara es herido y capturado, y es interrogado por sus captores, hace el comentario de que, para parafrasear: “tal vez nuestro fracaso les enseñe lecciones,” refiriéndose a los bolivianos en general así como a los campesinos del área donde había operado, porque no estuvieron dispuestos a apoyar su esfuerzo. Ante la aparición, varias décadas después, del Movimiento al Socialismo boliviano, y su éxito en la elección de Evo Morales a la presidencia, así como el crecimiento del proyecto socialista en Venezuela, Ecuador y otros sitios en Latinoamérica, parece que tenía razón.
El film muestra la muerte del Che como digna de su persona. Herido y tumbado en el suelo, uno de los verdugos le ordena que se levante. Mirándolo directamente a los ojos, se niega y le dice: “Apunte y sostenga firme el arma: va a matar a un hombre."
El Che Guevara, si estuviera vivo, sentiría solidaridad hacia los que hoy están bajo fuego en Gaza. Extraería fuerza, como lo hice yo, de los miles de jóvenes y árabes con los que marché ayer por el centro de Manhattan. Gritando “¡Gaza no llores, Palestina nunca morirá!” y ¡Libre, libre, Palestina!,” su cólera, energía y determinación eran palpables.
El joven Fred Hampton, líder del Partido Black Panther de Chicago, asesinado por la policía en 1969, dijo que: “Puedes matar al revolucionario, pero no puedes matar a la revolución.” La película “Che” y la continua resistencia en Palestina y en todo el mundo contra un orden mundial profundamente injusto, confirman esa verdad de la historia.
--
Ted Glick ha sido activista y organizador progresista desde 1968. Anteriores columnas y más información se encuentran en http://www.tedglick.com.
Consultar artículo original en inglés.
Publicado originalmente en enero de 2009.
sábado, 18 de junio de 2011
La leyenda de "El Chacal"
Entrevista al director francés Olivier Assayas
Por Liliana López Sorzano
El Espectador
“A partir de hoy me llamo Carlos”, sentenció un día el venezolano Ilich Ramírez Sánchez cambiando su nombre de pila por el alias de guerra y, de paso, también la historia. Para seguirle el recorrido a Carlos, El Chacal, quien encarnó la figura del mercenario, del terrorismo de los años 70 y 80, de la causa palestina y de la lucha contra el imperialismo, se hablaron más de diez lenguas, se visitaron siete países: Reino Unido, Irak, Siria, Alemania, Francia, Hungría y Argelia.
La película del francés Olivier Assayas da cuenta de los inicios de este activista que utilizó múltiples identidades para navegar por la compleja política internacional de la época y muestra, además de los hechos históricos fruto de una larga investigación, su faceta como persona, su apetito por las mujeres y su carácter obstinado.
La producción es un gran desafío para la pantalla por su gran envergadura, su duración de cinco horas y media en su versión extendida y porque es a la vez tela de cine y de televisión, razón por la cual fue muy cuestionado en Cannes de 2010, ese escenario que amplifica cualquier evento y que quizá consigue ecos desproporcionados. Sin embargo, Assayas se afirmaba en su creencia de que lo de cine o televisión no tiene importancia, porque al final su trabajo es el del lenguaje de las imágenes.
Es una película de acción, histórica, filmada en diferentes países, hablada en distintos idiomas, que se convirtió en una aventura arriesgada, en un proyecto fuera de toda proporción en relación con lo que había hecho. El Espectador entrevistó al director.

Para un posible espectador que no conozca su filmografía, ¿cómo introducirlo dentro de su cine?
Vengo de la industria independiente francesa, pero he tratado de ampliar la experiencia de ser un cineasta francés con la complejidad de una sociedad moderna intercomunicada globalmente. He hecho películas en distintos géneros y la diversidad refleja mi propia visión de un mundo complejo y contradictorio.
La extensión clásica de una película es de 90 minutos. ¿Cree que es un síntoma de cómo se está viendo el cine del presente? ¿Haber hecho una cinta de cinco horas y media no es sentirse como un héroe solitario?
El clásico formato de 90 minutos tiene que ver con la manera en que la industria piensa. Me parece que las películas se han vuelto más largas. Carlos es diferente. Tiene su propia lógica. Es un filme, pero también son tres. Necesitaba intentar algo que me llevara a traspasar las fronteras de la manera de hacer cine. Cuestionar el formato, cuestionar la lógica, quebrar las reglas e intentar abrir puertas (creo que nunca volvería a hacer una de 5 horas y media) y sentar un precedente para nuevos cineastas.
¿Qué opina de que el crítico más feroz de la película sea el personaje real, ‘Carlos’?
No creo que Carlos sea tan crítico de mi trabajo. Él luchó legalmente para que le diéramos el guión mientras filmábamos. La película tiene más de 140 personajes, de los cuales la mayoría están vivos y los abogados de la producción opinaron que si se lo dábamos a Carlos, ¿por qué no a los otros personajes representados? Abría la puerta para un asunto muy complicado de tratar. Por lo tanto, decidimos no ir directamente hacia Carlos, sino basarnos en las investigaciones, en los biógrafos de Carlos, periodistas, en el trabajo de historiadores, queríamos una aproximación más objetiva. Eso hizo que Carlos se enojara mucho y, por lo tanto, dio entrevistas negativas sobre las películas, diciendo que era propaganda. Lo interesante es que desde el momento en que vio la película (seguramente más de una vez), nunca volvimos a escuchar de él. Las únicas noticias que tuvimos después de que salió la película fue una entrevista a la prensa alemana, donde decía que le molestaba el tema de la desnudez. Édgar Ramírez, el actor, trató de contactarlo y él se rehusó a comunicarse. Después Carlos quiso llamarlo, pero en ese momento era muy complicado, estábamos en medio del rodaje y nunca pasó.
Por Liliana López Sorzano
El Espectador
“A partir de hoy me llamo Carlos”, sentenció un día el venezolano Ilich Ramírez Sánchez cambiando su nombre de pila por el alias de guerra y, de paso, también la historia. Para seguirle el recorrido a Carlos, El Chacal, quien encarnó la figura del mercenario, del terrorismo de los años 70 y 80, de la causa palestina y de la lucha contra el imperialismo, se hablaron más de diez lenguas, se visitaron siete países: Reino Unido, Irak, Siria, Alemania, Francia, Hungría y Argelia.
La película del francés Olivier Assayas da cuenta de los inicios de este activista que utilizó múltiples identidades para navegar por la compleja política internacional de la época y muestra, además de los hechos históricos fruto de una larga investigación, su faceta como persona, su apetito por las mujeres y su carácter obstinado.
La producción es un gran desafío para la pantalla por su gran envergadura, su duración de cinco horas y media en su versión extendida y porque es a la vez tela de cine y de televisión, razón por la cual fue muy cuestionado en Cannes de 2010, ese escenario que amplifica cualquier evento y que quizá consigue ecos desproporcionados. Sin embargo, Assayas se afirmaba en su creencia de que lo de cine o televisión no tiene importancia, porque al final su trabajo es el del lenguaje de las imágenes.
Es una película de acción, histórica, filmada en diferentes países, hablada en distintos idiomas, que se convirtió en una aventura arriesgada, en un proyecto fuera de toda proporción en relación con lo que había hecho. El Espectador entrevistó al director.

Para un posible espectador que no conozca su filmografía, ¿cómo introducirlo dentro de su cine?
Vengo de la industria independiente francesa, pero he tratado de ampliar la experiencia de ser un cineasta francés con la complejidad de una sociedad moderna intercomunicada globalmente. He hecho películas en distintos géneros y la diversidad refleja mi propia visión de un mundo complejo y contradictorio.
La extensión clásica de una película es de 90 minutos. ¿Cree que es un síntoma de cómo se está viendo el cine del presente? ¿Haber hecho una cinta de cinco horas y media no es sentirse como un héroe solitario?
El clásico formato de 90 minutos tiene que ver con la manera en que la industria piensa. Me parece que las películas se han vuelto más largas. Carlos es diferente. Tiene su propia lógica. Es un filme, pero también son tres. Necesitaba intentar algo que me llevara a traspasar las fronteras de la manera de hacer cine. Cuestionar el formato, cuestionar la lógica, quebrar las reglas e intentar abrir puertas (creo que nunca volvería a hacer una de 5 horas y media) y sentar un precedente para nuevos cineastas.
¿Qué opina de que el crítico más feroz de la película sea el personaje real, ‘Carlos’?
No creo que Carlos sea tan crítico de mi trabajo. Él luchó legalmente para que le diéramos el guión mientras filmábamos. La película tiene más de 140 personajes, de los cuales la mayoría están vivos y los abogados de la producción opinaron que si se lo dábamos a Carlos, ¿por qué no a los otros personajes representados? Abría la puerta para un asunto muy complicado de tratar. Por lo tanto, decidimos no ir directamente hacia Carlos, sino basarnos en las investigaciones, en los biógrafos de Carlos, periodistas, en el trabajo de historiadores, queríamos una aproximación más objetiva. Eso hizo que Carlos se enojara mucho y, por lo tanto, dio entrevistas negativas sobre las películas, diciendo que era propaganda. Lo interesante es que desde el momento en que vio la película (seguramente más de una vez), nunca volvimos a escuchar de él. Las únicas noticias que tuvimos después de que salió la película fue una entrevista a la prensa alemana, donde decía que le molestaba el tema de la desnudez. Édgar Ramírez, el actor, trató de contactarlo y él se rehusó a comunicarse. Después Carlos quiso llamarlo, pero en ese momento era muy complicado, estábamos en medio del rodaje y nunca pasó.
martes, 7 de junio de 2011
Carlos: El Chacal
"Carlos: El Chacal”, de Olivier Assayas, es protagonizada por el venezolano Edgar Ramírez (Supremacía Bourne). Fue seleccionada Mejor Película para Televisión y nominada en la categoría de Mejor Actor en los Globos de Oro 2011. Candidata a otros premios internacionales.
La película cuenta la historia de Ilich Ramírez Sánchez ("El Chacal"), quien durante dos décadas fue uno de los hombres más buscados del planeta, cuando se sumó a la lucha por la causa palestina durante los años setenta y ochenta. Vivió varias vidas, con diversos seudónimos, tejiendo su camino a través de las complejidades de la política internacional de la época.
La película cuenta la historia de Ilich Ramírez Sánchez ("El Chacal"), quien durante dos décadas fue uno de los hombres más buscados del planeta, cuando se sumó a la lucha por la causa palestina durante los años setenta y ochenta. Vivió varias vidas, con diversos seudónimos, tejiendo su camino a través de las complejidades de la política internacional de la época.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Película del Festival de Cine de Venecia denuncia opresión israelí a palestinos
''Miral'', una co-producción de cuatro países, desarrolla una historia palestina contada por un estadounidense de origen israelí. Julian Schnabel, realizador de la obra audiovisual, ha afirmado en torno a los puntos de tensión que mantienen lejos la paz del medio oriente que "no hay una solución militar a ese conflicto".

La película "Miral" del director estadounidense Julian Schnabel, una de los filmes que participa en el festival de cine de Venecia, aporta un particular ángulo sobre la opresión de Israel a los territorios palestinos.
"Miral" es la historia de una niña palestina que vive en un orfanato ubicado en Jerusalén, en el año 1948.
La disputa por Jerusalén es uno de los puntos que mantiene el conflicto entre Israel y Palestina. Mientras Tel Aviv, pretende anexarse la Jerusalén occidental "y tomarla toda para judaizarla", como lo ha expresado el analista George Zade, los palestinos la consideran como su capital.
El orfanato donde vivía la niña palestina de la película, se creó para acoger a las víctimas infantiles del conflicto árabe-israelí derivado desde la declaración del Estado de Israel en 1948.
Antes del estreno de la película, el realizador, Julian Schnabel, expresó en entrevista a medios internacionales que el conflicto entre israelíes y palestinos "es una gran parte de mi vida".
Julian Schnabel nació en Brooklyn, Nueva York, tres años después de la creación del Estado de Israel. Ese conflicto "me toca precisamente porque soy un judío estadounidense", subrayó Schnabel.
La película es protagonizada por Freida Pinto, actriz india que se dio a conocer con la película "Slum dog millonaire".
La propuesta de Schnabel completa su reparto con Vanessa Redgrave y William Dafoe, entre otras grandes figuras.
El filme está basado en la novela de la escritora palestina Rula Jebreal. La protagonista destaca en el orfanato por su inteligencia y compromiso. A medida que crece, la joven vuelca estas cualidades en su dedicación a la causa palestina hasta convertirse en una líder.
Telesur
La película "Miral" del director estadounidense Julian Schnabel, una de los filmes que participa en el festival de cine de Venecia, aporta un particular ángulo sobre la opresión de Israel a los territorios palestinos.
"Miral" es la historia de una niña palestina que vive en un orfanato ubicado en Jerusalén, en el año 1948.
La disputa por Jerusalén es uno de los puntos que mantiene el conflicto entre Israel y Palestina. Mientras Tel Aviv, pretende anexarse la Jerusalén occidental "y tomarla toda para judaizarla", como lo ha expresado el analista George Zade, los palestinos la consideran como su capital.
El orfanato donde vivía la niña palestina de la película, se creó para acoger a las víctimas infantiles del conflicto árabe-israelí derivado desde la declaración del Estado de Israel en 1948.
Antes del estreno de la película, el realizador, Julian Schnabel, expresó en entrevista a medios internacionales que el conflicto entre israelíes y palestinos "es una gran parte de mi vida".
Julian Schnabel nació en Brooklyn, Nueva York, tres años después de la creación del Estado de Israel. Ese conflicto "me toca precisamente porque soy un judío estadounidense", subrayó Schnabel.
La película es protagonizada por Freida Pinto, actriz india que se dio a conocer con la película "Slum dog millonaire".
La propuesta de Schnabel completa su reparto con Vanessa Redgrave y William Dafoe, entre otras grandes figuras.
El filme está basado en la novela de la escritora palestina Rula Jebreal. La protagonista destaca en el orfanato por su inteligencia y compromiso. A medida que crece, la joven vuelca estas cualidades en su dedicación a la causa palestina hasta convertirse en una líder.
Telesur
lunes, 22 de febrero de 2010
Oliver Stone se adentra con un documental en el conflicto entre Israel y Palestina

El realizador estadounidense Oliver Stone explora el conflicto palestino-israelí, con sus dificultades y ansias de paz, en el documental Persona non grata, grabado en cinco días en marzo de 2002.
En su actual etapa como documentalista, alejado de los largometrajes, Stone ha llevado a cabo dos trabajos centrados en sendas figuras relevantes del panorama internacional: el presidente cubano, Fidel Castro, y el palestino, Yaser Arafat.
A diferencia del trabajo dedicado a Castro, que incluía una larga entrevista, en Persona non grata Stone no ha podido dialogar con Arafat, a quien alude el título. El motivo de la ausencia de esa entrevista era la complicada situación que, como ahora, vivían palestinos e israelíes a finales de marzo del año pasado, con una sucesión de actos violentos entre ambas partes.
Stone y su equipo de colaboradores estuvieron en Jerusalén, Tel Aviv y Ramala, capital de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), y muestran los testimonios de la población y también los de algunos líderes israelíes y dirigentes de la resistencia armada palestina.
Las entrevistas permiten comprobar la actitud de tres ex primeros ministros israelíes: la conciliadora de Simon Peres, la más dura del también laborista Ehud Barak y la abiertamente hostil del conservador Benjamin Netanyahu, que no duda en calificar a Arafat de mentiroso.
Desde otro lado, ofrece el punto de vista de un dirigente de la organización integrista Hamas y de otro, encapuchado, de las Brigadas Mártires de Al Aqsa, ambos con un respaldo matizado a la posición de Arafat.
EFE
Publicado originalmente el 30 de agosto de 2003
viernes, 16 de octubre de 2009
Canciones desde Palestina: "Checkpoint Rock"
M. I.
Gara, Donostia
La televisión Al Jazeera está emitiendo reportajes sobre el hip hop en Palestina a raíz del despegue musical generado por el documental «Checkpoint Rock». Fermin Muguruza se ha aliado con el reconocido documentalista de origen peruano Javier Corcuera, responsable de «La espalda del mundo» o «La guerrilla de la memoria», para mostrar al mundo las canciones que hablan de la difícil situación en los territorios ocupados y la dura vida allí de quienes las interpretan.
La inspiración surgió de la película del turcogermano Fatih Akin «Cruzando el puente: Los sonidos de Estambul», que buscaba las conexiones entre la música occidental y la oriental, dentro del interés de los músicos y cineastas por otras culturas diferentes a la suya.
Artistas muy variados
El grupo de artistas que ayudan a divulgar Muguruza y Corcuera cubre un amplio espectro que va desde los instrumentos tradicionales árabes a los sonidos actuales de la calle. Entre los cantantes de siempre está Amal Murkus, junto al profesor de oud Habib Al-Deek. El hip hop es cosa de Dam, tal vez los más famosos en estos momentos, sin olvidar a Safaa Arapiyat, la primera mujer rapera de Palestina.
Unos y otros tienen fuertes influencias comunes y un mismo ideal nacional, tal vez por eso y a modo de mensaje unitario la narración comienza con el entierro del poeta Mahmoud Darwish. Sus textos encuentran un repetido eco que alcanza a todos los palestinos en todas partes, en Tel Aviv, en Cisjordania o en Gaza, salvando los controles militares del título.
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