En el París de 1844, tras exiliarse, Karl Marx conoce a Friedrich Engels, quien investigaba el nacimiento de la clase obrera británica. Engels proporcionó la última pieza del rompecabezas a la visión del mundo del joven Marx. Juntos, entre censuras, represión policial, revueltas y conflictos políticos, lideraron el movimiento obrero durante su desarrollo hacia la era moderna.
lunes, 8 de enero de 2018
El joven Karl Marx
En el París de 1844, tras exiliarse, Karl Marx conoce a Friedrich Engels, quien investigaba el nacimiento de la clase obrera británica. Engels proporcionó la última pieza del rompecabezas a la visión del mundo del joven Marx. Juntos, entre censuras, represión policial, revueltas y conflictos políticos, lideraron el movimiento obrero durante su desarrollo hacia la era moderna.
viernes, 22 de septiembre de 2017
La película de la guerra de Colombia
Tres documentales muestran distintas versiones del proceso de paz que terminó con medio siglo de conflicto armado en el país
Por Ana Marcos
El País
La presidencia de Donald Trump, los atentados de ISIS en Europa, las catástrofes naturales,... La actualidad informativa le ha reservado solo un minuto de gloria al final de medio siglo de guerra en Colombia. El cine intenta saldar la deuda con tres documentales, en apenas seis meses, sobre el proceso de paz que desarmó a las FARC, la guerrilla más potente y antigua de América Latina.
La periodista colombiana Natalia Orozco fue la primera en presentar su relato sobre los cuatro años de diálogo en La Habana que culminaron en la firma final del Teatro Colón de Bogotá el pasado noviembre. El silencio de los fusiles se presentó en la pasada edición del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias. A la proyección acudieron el presidente Juan Manuel Santos, el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, y altos miembros de la ya exinsurgencia. Fue en marzo, meses antes de que todas las armas de las FARC estuvieran en manos de la ONU. Una suerte de ejercicio previo de reconciliación ante la pantalla grande que les devolvía el reflejo de los peores momentos de la negociación.
"Me interesaba retratar el lado más íntimo de ambos bandos. No juzgar, pero tampoco justificar las acciones de ninguno de ellos. Para mí es tan culpable la guerrilla que secuestraba y mutilaba como el Ejército que mató a civiles [se refiere al escándalo de los 'falsos positivos', campesinos asesinados que hicieron pasar por guerrilleros para cobrar recompensas] y los políticos que robaron plata", dijo la directora en una entrevista en el diario El Mundo.
Orozco consiguió un acceso privilegiado al Gobierno y a las FARC. Marc Silver, autor de To end a war, otra de las películas sobre el proceso que se estrena este fin de semana en las salas colombianas, abrió unas cuantas puertas más. El cineasta londinense no da muchas pistas de cómo consiguió meterse en el coche blindado de Santos. "Fue un gran trabajo del equipo de producción", cuenta durante su visita a Bogotá. El documental cuenta con el apoyo de la productora colombiana Miracol Media y Univision Story House.
Para ganarse a las FARC y conseguir que, mientras 900 periodistas batallaban por una declaración en la X Conferencia de la guerrilla (la última en armas, el pasado septiembre en los Llanos del Yarí), su equipo tuviera acceso ilimitado, la tarea fue más tediosa. Silver les mostró uno de sus trabajos, 3 1/2 minutos, 10 balas, sobre los disturbios raciales en Estados Unidos. Suficiente.
"No quería hacer una película de datos y entrevistas, sospechaba que otra gente estaba haciendo eso", relata. Su aproximación al conflicto es más artística desde el punto de vista técnico, sin olvidar los hechos. Para explicar la complejidad de la guerra y el proceso a todos los públicos, no solo al colombiano, encontraron un mediador para transmitir información precisa: el periodista Jorge Enrique Botero, uno de los mayores expertos en el conflicto armado. Pero también uno de los principales objetivos de ese sector que se ha opuesto a la negociación desde sus inicios. Botero y terrorista se convirtieron en sinónimos durante demasiado tiempo en Colombia. "No solo es un reportero, su historia se desarrolla de manera paralela a la del país", apunta el director. Una de las mujeres del informador fue desaparecida.
El único que falta en To end a war es el expresidente Álvaro Uribe, principal opositor al proceso de paz con las FARC. "Es una pena, soy consciente de que falta una parte de la historia, sobre todo teniendo en cuenta la importancia del resultado del plebiscito", reconoce Silver. "Pero nos puso una condición imposible: no podíamos editar su parte".
La tercera propuesta es de la también reportera colombiana Margarita Martínez Escallón. Rostros de paz se ha convertido en la versión oficial del Gobierno. El propio presidente convocó a un pase especial en un teatro de Bogotá. Los protagonistas son los mismos, los escenarios en La Habana y Colombia se repiten, pero el relato de Santos y su equipo prima sobre el de los guerrilleros y el de la oposición.
Por Ana Marcos
El País
La presidencia de Donald Trump, los atentados de ISIS en Europa, las catástrofes naturales,... La actualidad informativa le ha reservado solo un minuto de gloria al final de medio siglo de guerra en Colombia. El cine intenta saldar la deuda con tres documentales, en apenas seis meses, sobre el proceso de paz que desarmó a las FARC, la guerrilla más potente y antigua de América Latina.
La periodista colombiana Natalia Orozco fue la primera en presentar su relato sobre los cuatro años de diálogo en La Habana que culminaron en la firma final del Teatro Colón de Bogotá el pasado noviembre. El silencio de los fusiles se presentó en la pasada edición del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias. A la proyección acudieron el presidente Juan Manuel Santos, el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, y altos miembros de la ya exinsurgencia. Fue en marzo, meses antes de que todas las armas de las FARC estuvieran en manos de la ONU. Una suerte de ejercicio previo de reconciliación ante la pantalla grande que les devolvía el reflejo de los peores momentos de la negociación.
"Me interesaba retratar el lado más íntimo de ambos bandos. No juzgar, pero tampoco justificar las acciones de ninguno de ellos. Para mí es tan culpable la guerrilla que secuestraba y mutilaba como el Ejército que mató a civiles [se refiere al escándalo de los 'falsos positivos', campesinos asesinados que hicieron pasar por guerrilleros para cobrar recompensas] y los políticos que robaron plata", dijo la directora en una entrevista en el diario El Mundo.
Orozco consiguió un acceso privilegiado al Gobierno y a las FARC. Marc Silver, autor de To end a war, otra de las películas sobre el proceso que se estrena este fin de semana en las salas colombianas, abrió unas cuantas puertas más. El cineasta londinense no da muchas pistas de cómo consiguió meterse en el coche blindado de Santos. "Fue un gran trabajo del equipo de producción", cuenta durante su visita a Bogotá. El documental cuenta con el apoyo de la productora colombiana Miracol Media y Univision Story House.
Para ganarse a las FARC y conseguir que, mientras 900 periodistas batallaban por una declaración en la X Conferencia de la guerrilla (la última en armas, el pasado septiembre en los Llanos del Yarí), su equipo tuviera acceso ilimitado, la tarea fue más tediosa. Silver les mostró uno de sus trabajos, 3 1/2 minutos, 10 balas, sobre los disturbios raciales en Estados Unidos. Suficiente.
"No quería hacer una película de datos y entrevistas, sospechaba que otra gente estaba haciendo eso", relata. Su aproximación al conflicto es más artística desde el punto de vista técnico, sin olvidar los hechos. Para explicar la complejidad de la guerra y el proceso a todos los públicos, no solo al colombiano, encontraron un mediador para transmitir información precisa: el periodista Jorge Enrique Botero, uno de los mayores expertos en el conflicto armado. Pero también uno de los principales objetivos de ese sector que se ha opuesto a la negociación desde sus inicios. Botero y terrorista se convirtieron en sinónimos durante demasiado tiempo en Colombia. "No solo es un reportero, su historia se desarrolla de manera paralela a la del país", apunta el director. Una de las mujeres del informador fue desaparecida.
El único que falta en To end a war es el expresidente Álvaro Uribe, principal opositor al proceso de paz con las FARC. "Es una pena, soy consciente de que falta una parte de la historia, sobre todo teniendo en cuenta la importancia del resultado del plebiscito", reconoce Silver. "Pero nos puso una condición imposible: no podíamos editar su parte".
La tercera propuesta es de la también reportera colombiana Margarita Martínez Escallón. Rostros de paz se ha convertido en la versión oficial del Gobierno. El propio presidente convocó a un pase especial en un teatro de Bogotá. Los protagonistas son los mismos, los escenarios en La Habana y Colombia se repiten, pero el relato de Santos y su equipo prima sobre el de los guerrilleros y el de la oposición.
viernes, 6 de enero de 2017
“Filmé a Marulanda en plena guerra”
Recuerdo inédito de Pepe Sánchez sobre su intervención en el filme “Riochiquito”. Sánchez, reconocido director, actor y guionista, murió el pasado 22 de diciembre a los 82 años
Por Roberto Romero Ospina
“Hubo un momento, en medio de la candela, que los franceses quisieron meterse para filmar algunas escenas de guerra siguiendo una trocha, y nos encontramos con Manuel Marulanda diciéndonos: ‘para qué se van a meter por allí, si esos tiros salen de matorrales y no se ve nada y después, si les pasa algo, me los van a cobrar a mí’”. Así inició Pepe Sánchez su relato para una entrevista que solo ahora se conoce.
Fue la primera vez en su largo recorrido de cineasta, actor y director de televisión, que Pepe Sánchez reveló su experiencia como asistente de uno de los documentales históricos de la resistencia campesina que se fraguó en 1964 tras la ofensiva militar a la región de Marquetalia, que desencadenó la guerra de medio siglo con las FARC que ahora está culminando con la paz negociada.
Días antes de cumplirse 50 años de la ofensiva, Pepe Sánchez compartió detalles de su participación en la filmación de Riochiquito. En el Café de la Memoria, envuelto en una gruesa bufanda gris y cachucha de marino, también contó pasajes decisivos de su vida que revelan su compromiso social, que poco o nada reflejan los balances mediáticos que lo enmarcaron como un inofensivo hombre de la farándula.
Sin embargo, él participó en las jornadas estudiantiles del 8 y 9 de junio de 1954 como alumno de Derecho de la Universidad Externado y fue testigo de la matanza estudiantil perpetrada durante el régimen de Rojas Pinilla. Cuando Guillermo León Valencia comenzó a preparar “su ofensiva contra las llamadas repúblicas independientes del sur del Tolima en Marquetalia y Riochiquito, él ya sabía de televisión y cine.
Tanto él como su familia eran amigos del dirigente comunista Diego Montaña Cuéllar, en cuya casa “se hablaba de marxismo y se echaban tragos”. Fue él quien le propuso hacer un documental de esas regiones campesinas. “Diego me dijo que hiciera una lista de lo que se necesitaba. Incluí una cámara, equipos de sonido y luces. Eso quedó en manos del partido, pero el trámite se demoró mucho”, recordó Pepe.
La guerra estalló en Marquetalia en 1964 y el proyecto de Pepe Sánchez tuvo un giro inesperado. “Montaña me llamó a comienzos de 1965 y preguntó si seguía interesado en la idea de filmar. Ante mi respuesta, ‘yo encantado’, me contó que iban a llegar dos cineastas franceses enviados por el documentalista holandés Joris Ivens”, en su momento conocido como el “Holandés errante”.
Los elegidos fueron el camarógrafo Jean Pierre Sargent y el director Bruno Muel. El papel de Pepe Sánchez fue ser consejero y traductor, aunque a veces metía la cucharada dando ideas para el filme. “Duramos diez días en llegar a Riochiquito, a donde se habían desplazado los campesinos de Marquetalia. Allá estaba el Estado Mayor Central de las nacientes guerrillas que se convertirían en las FARC”.
“Pasamos un puesto lleno de militares a quienes mostramos credenciales que había conseguido. Entramos como documentalistas para realizar un supuesto trabajo sobre las aves de la selva y los indígenas paeces, pero en verdad entrevistamos a Jacobo Arenas, quien apareció en la cinta haciendo arengas; a Manuel Marulanda y al joven revolucionario Hernando González, a quien conocía desde mi época universitaria en Bogotá”, contó Pepe Sánchez.
En su memoria quedó la imagen de Manuel Marulanda como “el más callado de todos, de gran sencillez”, y también la referencia del momento de cruzar de nuevo el puesto militar, esta vez a caballo, aprovechando una tregua entre los dos bandos. La filmación se convirtió en un documento histórico sobre la etapa de creación del movimiento de autodefensa campesina y la resistencia de Marquetalia.
“De Marulanda recuerdo su olfato de estratega guerrillero. Un día, antes del alba, comentó seguro: ‘a las 8 desayunamos y de inmediato vamos a las trincheras, pues no demoran en bombardearnos’. Así fue. Todo quedó registrado en las cámaras. Después dijo: ‘Vamos a almorzar, que esos vuelven a las dos’. La andanada de metralla y fuego terminó a las cinco de la tarde”.
En veinte minutos, quedaron para la posteridad escenas de ranchos quemados, vuelos rasantes de la aviación militar, éxodo campesino, arengas de Marulanda o de Jacobo Arenas y decenas de hombres con el fusil al hombro emprendiendo una lucha que marcó medio siglo de historia. Al final del documental, en la banda sonora quedaron retumbando ecos de música indígena.
“El material fue editado en París con locución de Alberto Rojas Puyo. Yo quise filmar más el lado humano de la tragedia, pero los franceses le dieron más fuerza a la parte política”, recalcó Pepe Sánchez, quien después detalló la odisea de la salida. “Fueron quince largos días de marcha. Nos condujo el comandante Hernando González, pero a su regreso se equivocó, tomó la misma trocha y lo emboscaron”.
A Sánchez le tocó subir picos altos del Cauca y descender a las llanuras ardientes del Tolima para ponerse a salvo y resguardar el material fílmico. “Como sabían que habíamos estado con los guerrilleros, la orden militar fue disparar sin contemplaciones. Pasamos días sin alimento, comiendo almendras de monte, hasta que otro grupo nos recibió con provisiones y pudo llevarnos hasta las goteras de Bogotá”.
Los cineastas franceses fueron detenidos a su regreso y en menos de 24 horas expulsados de Colombia. Sánchez quedó a cargo de los rollos y preservó el material, que en menos de dos meses se dio a conocer al mundo. En el filme se ve a Marulanda escribiendo a máquina. Sánchez aportó su evocación: “Escribía todas las mañanas una bitácora de los sucesos, que luego revisaba Jacobo Arenas, quien tachaba algunas cosas”.
Pepe Sánchez nunca apareció en los créditos del documental Riochiquito, lo cual no impidió que lo investigaran. “Me buscaron y el conocido abogado Rafael Poveda, mi apoderado, me aconsejó que me presentara ante el juez Muñoz Martínez, un conservador que hizo especialización en interrogatorios en la España franquista. Fue difícil, pero yo me sentía orgulloso”.
Fue a tres diligencias y en la última se enteró de que las autorizaciones para entrar a la zona habían desaparecido del expediente. “Ante esa circunstancia, Poveda y mi familia me dieron una orden: piérdase de inmediato. Me refugié en Chile, allí pasé cuatro años y trabajé como asistente de Miguel Littin en su película El Chacal de Nahueltoro. A pocos meses para el golpe de Pinochet, regresé a Colombia”.
Se unió a un grupo de cine político que encabezaba Carlos Álvarez y con él hizo documentales que mostró en barriadas populares, sindicatos y movimientos estudiantiles. A veces lo acompañaron su hermano Carlos Sánchez o su amiga Gabriela Samper. Es decir, Pepe Sánchez fue gestor de una línea de dramaturgia comprometida, con una razón adicional: hace más de medio siglo fue testigo de los orígenes de la guerra en Riochiquito.
“Hubo un momento, en medio de la candela, que los franceses quisieron meterse para filmar algunas escenas de guerra siguiendo una trocha, y nos encontramos con Manuel Marulanda diciéndonos: ‘para qué se van a meter por allí, si esos tiros salen de matorrales y no se ve nada y después, si les pasa algo, me los van a cobrar a mí’”. Así inició Pepe Sánchez su relato para una entrevista que solo ahora se conoce.
Fue la primera vez en su largo recorrido de cineasta, actor y director de televisión, que Pepe Sánchez reveló su experiencia como asistente de uno de los documentales históricos de la resistencia campesina que se fraguó en 1964 tras la ofensiva militar a la región de Marquetalia, que desencadenó la guerra de medio siglo con las FARC que ahora está culminando con la paz negociada.
Días antes de cumplirse 50 años de la ofensiva, Pepe Sánchez compartió detalles de su participación en la filmación de Riochiquito. En el Café de la Memoria, envuelto en una gruesa bufanda gris y cachucha de marino, también contó pasajes decisivos de su vida que revelan su compromiso social, que poco o nada reflejan los balances mediáticos que lo enmarcaron como un inofensivo hombre de la farándula.
Sin embargo, él participó en las jornadas estudiantiles del 8 y 9 de junio de 1954 como alumno de Derecho de la Universidad Externado y fue testigo de la matanza estudiantil perpetrada durante el régimen de Rojas Pinilla. Cuando Guillermo León Valencia comenzó a preparar “su ofensiva contra las llamadas repúblicas independientes del sur del Tolima en Marquetalia y Riochiquito, él ya sabía de televisión y cine.
Tanto él como su familia eran amigos del dirigente comunista Diego Montaña Cuéllar, en cuya casa “se hablaba de marxismo y se echaban tragos”. Fue él quien le propuso hacer un documental de esas regiones campesinas. “Diego me dijo que hiciera una lista de lo que se necesitaba. Incluí una cámara, equipos de sonido y luces. Eso quedó en manos del partido, pero el trámite se demoró mucho”, recordó Pepe.
La guerra estalló en Marquetalia en 1964 y el proyecto de Pepe Sánchez tuvo un giro inesperado. “Montaña me llamó a comienzos de 1965 y preguntó si seguía interesado en la idea de filmar. Ante mi respuesta, ‘yo encantado’, me contó que iban a llegar dos cineastas franceses enviados por el documentalista holandés Joris Ivens”, en su momento conocido como el “Holandés errante”.
Los elegidos fueron el camarógrafo Jean Pierre Sargent y el director Bruno Muel. El papel de Pepe Sánchez fue ser consejero y traductor, aunque a veces metía la cucharada dando ideas para el filme. “Duramos diez días en llegar a Riochiquito, a donde se habían desplazado los campesinos de Marquetalia. Allá estaba el Estado Mayor Central de las nacientes guerrillas que se convertirían en las FARC”.
“Pasamos un puesto lleno de militares a quienes mostramos credenciales que había conseguido. Entramos como documentalistas para realizar un supuesto trabajo sobre las aves de la selva y los indígenas paeces, pero en verdad entrevistamos a Jacobo Arenas, quien apareció en la cinta haciendo arengas; a Manuel Marulanda y al joven revolucionario Hernando González, a quien conocía desde mi época universitaria en Bogotá”, contó Pepe Sánchez.
En su memoria quedó la imagen de Manuel Marulanda como “el más callado de todos, de gran sencillez”, y también la referencia del momento de cruzar de nuevo el puesto militar, esta vez a caballo, aprovechando una tregua entre los dos bandos. La filmación se convirtió en un documento histórico sobre la etapa de creación del movimiento de autodefensa campesina y la resistencia de Marquetalia.
“De Marulanda recuerdo su olfato de estratega guerrillero. Un día, antes del alba, comentó seguro: ‘a las 8 desayunamos y de inmediato vamos a las trincheras, pues no demoran en bombardearnos’. Así fue. Todo quedó registrado en las cámaras. Después dijo: ‘Vamos a almorzar, que esos vuelven a las dos’. La andanada de metralla y fuego terminó a las cinco de la tarde”.
En veinte minutos, quedaron para la posteridad escenas de ranchos quemados, vuelos rasantes de la aviación militar, éxodo campesino, arengas de Marulanda o de Jacobo Arenas y decenas de hombres con el fusil al hombro emprendiendo una lucha que marcó medio siglo de historia. Al final del documental, en la banda sonora quedaron retumbando ecos de música indígena.
“El material fue editado en París con locución de Alberto Rojas Puyo. Yo quise filmar más el lado humano de la tragedia, pero los franceses le dieron más fuerza a la parte política”, recalcó Pepe Sánchez, quien después detalló la odisea de la salida. “Fueron quince largos días de marcha. Nos condujo el comandante Hernando González, pero a su regreso se equivocó, tomó la misma trocha y lo emboscaron”.
A Sánchez le tocó subir picos altos del Cauca y descender a las llanuras ardientes del Tolima para ponerse a salvo y resguardar el material fílmico. “Como sabían que habíamos estado con los guerrilleros, la orden militar fue disparar sin contemplaciones. Pasamos días sin alimento, comiendo almendras de monte, hasta que otro grupo nos recibió con provisiones y pudo llevarnos hasta las goteras de Bogotá”.
Los cineastas franceses fueron detenidos a su regreso y en menos de 24 horas expulsados de Colombia. Sánchez quedó a cargo de los rollos y preservó el material, que en menos de dos meses se dio a conocer al mundo. En el filme se ve a Marulanda escribiendo a máquina. Sánchez aportó su evocación: “Escribía todas las mañanas una bitácora de los sucesos, que luego revisaba Jacobo Arenas, quien tachaba algunas cosas”.
Pepe Sánchez nunca apareció en los créditos del documental Riochiquito, lo cual no impidió que lo investigaran. “Me buscaron y el conocido abogado Rafael Poveda, mi apoderado, me aconsejó que me presentara ante el juez Muñoz Martínez, un conservador que hizo especialización en interrogatorios en la España franquista. Fue difícil, pero yo me sentía orgulloso”.
Fue a tres diligencias y en la última se enteró de que las autorizaciones para entrar a la zona habían desaparecido del expediente. “Ante esa circunstancia, Poveda y mi familia me dieron una orden: piérdase de inmediato. Me refugié en Chile, allí pasé cuatro años y trabajé como asistente de Miguel Littin en su película El Chacal de Nahueltoro. A pocos meses para el golpe de Pinochet, regresé a Colombia”.
Se unió a un grupo de cine político que encabezaba Carlos Álvarez y con él hizo documentales que mostró en barriadas populares, sindicatos y movimientos estudiantiles. A veces lo acompañaron su hermano Carlos Sánchez o su amiga Gabriela Samper. Es decir, Pepe Sánchez fue gestor de una línea de dramaturgia comprometida, con una razón adicional: hace más de medio siglo fue testigo de los orígenes de la guerra en Riochiquito.
lunes, 7 de noviembre de 2016
Cine y revolución: Reds, de Warren Beatty
Sobre el filme "Reds" y el cine estadounidense de izquierda

Por Pepe Gutiérrez-Álvarez*
Los títulos en DVD están siendo asimilados por las revistas de cine como una suerte de estreno suplementario, y la verdad es que nadie puede discutir sus ventajas por más que los veteranos añoremos los tiempos de las salas oscuras. Entre los últimos “grandes estrenos” se encuentra Reds (Rojos)...
Por si alguien no lo sabe, Reds fue una producción financiada -ahí es nada- por la Barclay Mercantile In., y distribuida mundialmente por la Paramount. Su protagonista, Warren Beatty, ejerció igualmente las labores de director, productor y participó en el argumento, guión y diálogo, junto con el comediógrafo británico izquierdista, Trevor Griffiths, que había colaborado en el cine con Ken Loach en su película teóricamente más "trotskista", Fatherland (1986). También tomaron parte, aunque sin aparecer en los títulos de créditos, Elaine May y Robert Towne. La fotografía, de tonalidades oscuras en interiores y anaranjadas en exteriores, estuvo a cargo del prestigioso Vittorio Storaro (Novecento), en tanto que la música la puso Stephen Sodheim con aportaciones adicionales de David Grusin. Fue estrenada en diciembre de 1981 en New York. La parte norteamericana fue rodada en Lincolshire y en Londres, en tanto que la parte rusa se dividió entre Finlandia y España. Aquí, concretamente, el palacio de Riofrío de Segovia sirvió como escenario de los debates del Komintern, mientras que el Alcázar de Sevilla hizo a su vez de fondo para el caótico Congreso Internacional de Bakú. Luego, en las proximidades de Guadix (Granada), en un paisaje que recordaba la estepa rusa, se filmó el asalto de los últimos reductos del ejército blanco contra el tren en el que viajaba Reed, junto algunos de los líderes de la revolución triunfante, hacia Moscú. Otro lugar elegido fue la Estación de las Delicias, que se convirtió en la estación de Moscú, como ya lo había hecho en Doctor Zhivago (David Lean, 1965), el principal antecedente fílmico de Reds.
El guión se apoyaba en los diversos libros del propio Reed y Louise Bryant, y en menor grado en la mejor biografía del primero, la escrita por Robert A. Rosenstone (de la que existe una edición en castellano en ERA, México, 1975, trad. de Juan Tovar), al que Beatty contrató como asesor histórico. En un largo artículo sobre la película escrito a raíz de su estreno, Rosenstone considera que el título resulta "intransigente, temerario, rotundo", muy en línea de Jaw (Tiburón). No obstante, concede que Reds al menos no oculta el "hecho fundamental: esta película trata de personajes radicales y revolucionarios, de personas que no temieron agruparse bajo un nombre desprestigiado en los Estados Unidos, que no temieron llamarse a sí mismos comunistas". Las divergencias con Rosenstone fueron más allá del título, y de hecho, éste apenas sí tuvo que responder a algunas preguntas específicas orientadas a precisar al máximo los detalles cronológicos y la ambientación de algunos acontecimientos, algo sobre lo que Hollywood mantuvo secularmente una proverbial despreocupación que, empero, Reds, desmintió al menos en parte.

Por Pepe Gutiérrez-Álvarez*
Los títulos en DVD están siendo asimilados por las revistas de cine como una suerte de estreno suplementario, y la verdad es que nadie puede discutir sus ventajas por más que los veteranos añoremos los tiempos de las salas oscuras. Entre los últimos “grandes estrenos” se encuentra Reds (Rojos)...
Por si alguien no lo sabe, Reds fue una producción financiada -ahí es nada- por la Barclay Mercantile In., y distribuida mundialmente por la Paramount. Su protagonista, Warren Beatty, ejerció igualmente las labores de director, productor y participó en el argumento, guión y diálogo, junto con el comediógrafo británico izquierdista, Trevor Griffiths, que había colaborado en el cine con Ken Loach en su película teóricamente más "trotskista", Fatherland (1986). También tomaron parte, aunque sin aparecer en los títulos de créditos, Elaine May y Robert Towne. La fotografía, de tonalidades oscuras en interiores y anaranjadas en exteriores, estuvo a cargo del prestigioso Vittorio Storaro (Novecento), en tanto que la música la puso Stephen Sodheim con aportaciones adicionales de David Grusin. Fue estrenada en diciembre de 1981 en New York. La parte norteamericana fue rodada en Lincolshire y en Londres, en tanto que la parte rusa se dividió entre Finlandia y España. Aquí, concretamente, el palacio de Riofrío de Segovia sirvió como escenario de los debates del Komintern, mientras que el Alcázar de Sevilla hizo a su vez de fondo para el caótico Congreso Internacional de Bakú. Luego, en las proximidades de Guadix (Granada), en un paisaje que recordaba la estepa rusa, se filmó el asalto de los últimos reductos del ejército blanco contra el tren en el que viajaba Reed, junto algunos de los líderes de la revolución triunfante, hacia Moscú. Otro lugar elegido fue la Estación de las Delicias, que se convirtió en la estación de Moscú, como ya lo había hecho en Doctor Zhivago (David Lean, 1965), el principal antecedente fílmico de Reds.
El guión se apoyaba en los diversos libros del propio Reed y Louise Bryant, y en menor grado en la mejor biografía del primero, la escrita por Robert A. Rosenstone (de la que existe una edición en castellano en ERA, México, 1975, trad. de Juan Tovar), al que Beatty contrató como asesor histórico. En un largo artículo sobre la película escrito a raíz de su estreno, Rosenstone considera que el título resulta "intransigente, temerario, rotundo", muy en línea de Jaw (Tiburón). No obstante, concede que Reds al menos no oculta el "hecho fundamental: esta película trata de personajes radicales y revolucionarios, de personas que no temieron agruparse bajo un nombre desprestigiado en los Estados Unidos, que no temieron llamarse a sí mismos comunistas". Las divergencias con Rosenstone fueron más allá del título, y de hecho, éste apenas sí tuvo que responder a algunas preguntas específicas orientadas a precisar al máximo los detalles cronológicos y la ambientación de algunos acontecimientos, algo sobre lo que Hollywood mantuvo secularmente una proverbial despreocupación que, empero, Reds, desmintió al menos en parte.
martes, 1 de noviembre de 2016
El fugaz romance entre Hollywood y la Unión Soviética
Durante la II Guerra Mundial, el cine estadounidense ejerció de publicista del pacto con Stalin a través de películas como "La estrella del norte" o "Misión en Moscú"
Por Ignasi Franch
El Diario
Después del ataque japonés a la base estadounidense de Pearl Harbor, Hollywood apostó fuerte por el militarismo. Aunque la mayor parte de los grandes estudios habían optado previamente por mantener la neutralidad, se adaptaron inmediatamente al nuevo ciclo: centenares de películas de todos los géneros, desde el cine bélico al musical pasando por la comedia romántica, defendían la intervención en la II Guerra Mundial.
En títulos destinados a un público juvenil, Tarzán luchaba contra soldados alemanes, el Hombre Invisible se infiltraba en los cuarteles del III Reich y Batman se enfrentaba a un científico japonés que convertía a las personas en zombis. Pero quizá las producciones más sorprendentes fueron las que justificaron la alianza con la Unión Soviética liderada por Josef Stalin.
Según autores como Nicholas J. Cull, la opinión pública estadounidense era partidaria del aislacionismo y desconfiaba de los llamamientos británicos a la colaboración militar. El ataque a Pearl Harbor implicó una entrada en guerra que era deseada por la administración de Roosevelt. Pero justificar la colaboración con la URSS, satirizada y satanizada apenas unos meses antes, resultaba un desafío estratégico que requirió la colaboración de Hollywood.
El deseo de cultivar la empatía hacia el pueblo ruso, implicado en sangrientas batallas contra el Ejército alemán, comportó la presencia de papeles positivos en multitud de filmes. Algunos otorgaron un protagonismo central a personajes soviéticos o a las relaciones con la URSS: Miss V from Moscow, Misión en Moscú, The Boy from Stalingrad, La estrella del norte, Three Russian Girls, Song of Russia, Días de gloria y Contraataque. Cuatro de estas ocho obras fueron estrenadas en 1943, momento álgido del amor de conveniencia de Hollywood hacia el gobierno bolchevique.
Antes de Pearl Harbor, los estudios Warner Brothers ya se habían significado con diversos títulos antinazis que supusieron conflictos diplomáticos y grandes tensiones con el organismo censor de Hollywood, la Production Code Administration. La productora low cost PRC inició el nuevo ciclo prosoviético con Miss V from Moscow, estrenada en 1942. Su protagonista era una espía rusa que colaboraba con los aliados desde la Francia ocupada. En los tres años posteriores, la mayoría de los principales estudios (Warner, Fox, Metro-Goldwyn-Mayer, Columbia y RKO) hicieron sus propias aportaciones fílmicas a la fugaz amistad ruso-americana.
Elogiando a Stalin
Fueron tiempos en que el cine de ficción se acercaba a la actualidad más inmediata. El montaje de muchas películas se modificaba en el último momento para adaptarse a las novedades en el frente. También se recogían discursos reales de figuras relevantes de la política internacional. En Sherlock Holmes en Washington, por ejemplo, el detective victoriano (reconvertido en investigador contemporáneo y antinazi) citaba a Winston Churchill llamando a la cooperación entre Estados Unidos y Reino Unido.
Algunos filmes fueron más allá del atlantismo. En el drama romántico Song of Russia, un actor aparece interpretando a Stalin y recitando fragmentos de un discurso que el líder soviético ofreció el 3 de julio de 1941. A pesar de algunas diferencias, como la eliminación de una referencia a los "alemanes esclavizados por los déspotas hitlerianos", el grueso de la versión cinematográfica se corresponde con las palabras del gobernante.
Este guiño presente en Song of Russia empequeñece ante las loas a Stalin que incluye Misión en Moscú, adaptación del libro testimonial de un diplomático cercano al presidente Roosevelt.
El protagonista sirve de nexo con la audiencia: su visión del mundo está basada en el libre mercado y el capitalismo, pero aprende a comprender y admirar los logros de la URSS. A través del filme, no sólo se defiende vehementemente la intervención norteamericana en la guerra, sino que también se justifican las purgas al trotskismo (caracterizado como una quinta columna al servicio de Hitler) y la invasión de Finlandia. Un final con tintes religiosos acaba de redondear un conjunto desconcertante.
Musicales en granjas colectivizadas y niños soldado
Como afirmaron Michael S. Shull y David Edward Wilt en Hollywood War Films, 1937-1945, estas películas solían mostrar simpatía e identificación con los ciudadanos soviéticos y, salvo excepciones, minimizaban la presencia de su gobierno.
Diversos títulos se limitaban a reforzar el autorretrato de los Estados Unidos como gendarme del mundo, mostrando las desventuras de resistentes patrióticos que luchan en inferioridad de condiciones contra un invasor cruel. La pertenencia a la URSS de los protagonistas de Días de gloria o Contraataque, por ejemplo, no resulta demasiado significativa y se asemeja a las representaciones de la insurgencia noruega ( Al filo de la oscuridad) o francesa ( Pasaje a Marsella).
La estrella del norte, en cambio, parece un intento de refutar el escepticismo de una audiencia anticomunista. El resultado defraudó a la misma escritora, la dramaturga afín al comunismo Lillian Hellman ( La calumnia).
Las granjas colectivizadas se convierten en pintorescos espacios poblados por trabajadores joviales. En el primer tramo del filme, se incluyen himnos patrióticos y también canciones explicativas de las historias de los personajes, como si de un musical se tratase. En el desenlace, mucho más duro, un doctor ucraniano asesina a un médico alemán algo cínico, ejecutor y a la vez censor de los abusos nazis. Su discurso contra los "hombres que hacen el trabajo de los fascistas mientras fingen que son mejores" parece una advertencia a los partidarios de equidistancias y aislacionismos.
Song of Russia también incluía momentos peculiares. A pesar de tratarse de un drama romántico y no de un biopic político, su lógica propagandística lo acerca a Misión en Moscú. El pueblo soviético recibe a un director de orquesta estadounidense con banderas de EEUU y el himno de las barras y estrellas. Los conflictos entre el capitalismo y el comunismo, trascendentales antes (y después) de la guerra, se convertían en matices superables que no dificultaban la cooperación contra el fascismo.
En Estrella del norte y Song of Russia aparecían voluntariosas guerrillas populares. The Boy from Stalingrad fue un paso más allá al relatar las peripecias de una milicia de niños. Es un ejemplo de las anomalías de la autocensura hollywoodiense en tiempos de guerra, durante los cuales se retrataron violencias difícilmente aceptables en otros contextos. La excepcionalidad de la situación trajo consecuencias más positivas, como pequeños cuestionamientos de la división sexista del trabajo: el cine debía incluir guiños a las mujeres para que se sintiesen partícipes de la campaña bélica.
Los discursos sobre fraternidad internacional y países hermanados, tan presentes en el Hollywood propagandístico, no sobrevivieron al final de la contienda. La idea de “hacer de esta la última guerra”, citada en La estrella del norte y muchos otros títulos, resultaría tan fallida como cuando se planteó en la Primera Guerra Mundial. Estados Unidos y la URSS profundizaron en su antagonismo y no tardaron en estallar conflictos como el coreano.
Después de la paz, guerra a los guionistas
La trepidante intriga Berlín express, estrenada en 1948, tiene algo de canto de cisne de la cooperación entre los Estados Unidos y la URSS. En el filme, un soldado ruso ejerce de símbolo de esa potencia desconfiada, cuyas motivaciones son difíciles de entender desde el punto de vista del americano medio, pero con el que hay posibilidades de acuerdo a través del conocimiento mutuo.
Unos meses después, el país cambiaría de enemigo y de nivel de alerta: dejaría de estar en guerra abierta con el fascismo para entrar en una guerra fría contra el comunismo. También se produciría una depuración interna que, en el mundo del cine, afectaría a muchos asociados al politizado Sindicato de Guionistas. Algunos de sus miembros, izquierdistas más o menos cercanos al comunismo, habían firmado escenas con una apariencia de sinceridad poco frecuente en el Hollywood oportunistamente antinazi. Y serían represaliados durante la caza de brujas.
De los once escritores que firmaron las ocho películas mencionadas al inicio de este artículo, ocho formarían parte de listas negras. Coincidirían con ilustres compañeros como Charles Chaplin (El gran dictador), Howard Koch (Casablanca) o Dalton Trumbo (Treinta segundos sobre Tokio). El autor del libreto de Contraataque, John Howard Lawson, incluso fue condenado a prisión por desacato al Comité de Actividades Antiamericanas. Lawson había escrito la pionera Bloqueo, que denunciaba los bombardeos sobre la población civil de la España republicana. Tras el final de la II Guerra Mundial, haberse posicionado contra el nazismo antes de Pearl Harbor implicaría un estigma: haber sido "prematuramente antifascista".
Por Ignasi Franch
El Diario
Después del ataque japonés a la base estadounidense de Pearl Harbor, Hollywood apostó fuerte por el militarismo. Aunque la mayor parte de los grandes estudios habían optado previamente por mantener la neutralidad, se adaptaron inmediatamente al nuevo ciclo: centenares de películas de todos los géneros, desde el cine bélico al musical pasando por la comedia romántica, defendían la intervención en la II Guerra Mundial.
En títulos destinados a un público juvenil, Tarzán luchaba contra soldados alemanes, el Hombre Invisible se infiltraba en los cuarteles del III Reich y Batman se enfrentaba a un científico japonés que convertía a las personas en zombis. Pero quizá las producciones más sorprendentes fueron las que justificaron la alianza con la Unión Soviética liderada por Josef Stalin.
Según autores como Nicholas J. Cull, la opinión pública estadounidense era partidaria del aislacionismo y desconfiaba de los llamamientos británicos a la colaboración militar. El ataque a Pearl Harbor implicó una entrada en guerra que era deseada por la administración de Roosevelt. Pero justificar la colaboración con la URSS, satirizada y satanizada apenas unos meses antes, resultaba un desafío estratégico que requirió la colaboración de Hollywood.
El deseo de cultivar la empatía hacia el pueblo ruso, implicado en sangrientas batallas contra el Ejército alemán, comportó la presencia de papeles positivos en multitud de filmes. Algunos otorgaron un protagonismo central a personajes soviéticos o a las relaciones con la URSS: Miss V from Moscow, Misión en Moscú, The Boy from Stalingrad, La estrella del norte, Three Russian Girls, Song of Russia, Días de gloria y Contraataque. Cuatro de estas ocho obras fueron estrenadas en 1943, momento álgido del amor de conveniencia de Hollywood hacia el gobierno bolchevique.
Antes de Pearl Harbor, los estudios Warner Brothers ya se habían significado con diversos títulos antinazis que supusieron conflictos diplomáticos y grandes tensiones con el organismo censor de Hollywood, la Production Code Administration. La productora low cost PRC inició el nuevo ciclo prosoviético con Miss V from Moscow, estrenada en 1942. Su protagonista era una espía rusa que colaboraba con los aliados desde la Francia ocupada. En los tres años posteriores, la mayoría de los principales estudios (Warner, Fox, Metro-Goldwyn-Mayer, Columbia y RKO) hicieron sus propias aportaciones fílmicas a la fugaz amistad ruso-americana.
Elogiando a Stalin
Fueron tiempos en que el cine de ficción se acercaba a la actualidad más inmediata. El montaje de muchas películas se modificaba en el último momento para adaptarse a las novedades en el frente. También se recogían discursos reales de figuras relevantes de la política internacional. En Sherlock Holmes en Washington, por ejemplo, el detective victoriano (reconvertido en investigador contemporáneo y antinazi) citaba a Winston Churchill llamando a la cooperación entre Estados Unidos y Reino Unido.
Algunos filmes fueron más allá del atlantismo. En el drama romántico Song of Russia, un actor aparece interpretando a Stalin y recitando fragmentos de un discurso que el líder soviético ofreció el 3 de julio de 1941. A pesar de algunas diferencias, como la eliminación de una referencia a los "alemanes esclavizados por los déspotas hitlerianos", el grueso de la versión cinematográfica se corresponde con las palabras del gobernante.
Este guiño presente en Song of Russia empequeñece ante las loas a Stalin que incluye Misión en Moscú, adaptación del libro testimonial de un diplomático cercano al presidente Roosevelt.
El protagonista sirve de nexo con la audiencia: su visión del mundo está basada en el libre mercado y el capitalismo, pero aprende a comprender y admirar los logros de la URSS. A través del filme, no sólo se defiende vehementemente la intervención norteamericana en la guerra, sino que también se justifican las purgas al trotskismo (caracterizado como una quinta columna al servicio de Hitler) y la invasión de Finlandia. Un final con tintes religiosos acaba de redondear un conjunto desconcertante.
Musicales en granjas colectivizadas y niños soldado
Como afirmaron Michael S. Shull y David Edward Wilt en Hollywood War Films, 1937-1945, estas películas solían mostrar simpatía e identificación con los ciudadanos soviéticos y, salvo excepciones, minimizaban la presencia de su gobierno.
Diversos títulos se limitaban a reforzar el autorretrato de los Estados Unidos como gendarme del mundo, mostrando las desventuras de resistentes patrióticos que luchan en inferioridad de condiciones contra un invasor cruel. La pertenencia a la URSS de los protagonistas de Días de gloria o Contraataque, por ejemplo, no resulta demasiado significativa y se asemeja a las representaciones de la insurgencia noruega ( Al filo de la oscuridad) o francesa ( Pasaje a Marsella).
La estrella del norte, en cambio, parece un intento de refutar el escepticismo de una audiencia anticomunista. El resultado defraudó a la misma escritora, la dramaturga afín al comunismo Lillian Hellman ( La calumnia).
Las granjas colectivizadas se convierten en pintorescos espacios poblados por trabajadores joviales. En el primer tramo del filme, se incluyen himnos patrióticos y también canciones explicativas de las historias de los personajes, como si de un musical se tratase. En el desenlace, mucho más duro, un doctor ucraniano asesina a un médico alemán algo cínico, ejecutor y a la vez censor de los abusos nazis. Su discurso contra los "hombres que hacen el trabajo de los fascistas mientras fingen que son mejores" parece una advertencia a los partidarios de equidistancias y aislacionismos.
Song of Russia también incluía momentos peculiares. A pesar de tratarse de un drama romántico y no de un biopic político, su lógica propagandística lo acerca a Misión en Moscú. El pueblo soviético recibe a un director de orquesta estadounidense con banderas de EEUU y el himno de las barras y estrellas. Los conflictos entre el capitalismo y el comunismo, trascendentales antes (y después) de la guerra, se convertían en matices superables que no dificultaban la cooperación contra el fascismo.
En Estrella del norte y Song of Russia aparecían voluntariosas guerrillas populares. The Boy from Stalingrad fue un paso más allá al relatar las peripecias de una milicia de niños. Es un ejemplo de las anomalías de la autocensura hollywoodiense en tiempos de guerra, durante los cuales se retrataron violencias difícilmente aceptables en otros contextos. La excepcionalidad de la situación trajo consecuencias más positivas, como pequeños cuestionamientos de la división sexista del trabajo: el cine debía incluir guiños a las mujeres para que se sintiesen partícipes de la campaña bélica.
Los discursos sobre fraternidad internacional y países hermanados, tan presentes en el Hollywood propagandístico, no sobrevivieron al final de la contienda. La idea de “hacer de esta la última guerra”, citada en La estrella del norte y muchos otros títulos, resultaría tan fallida como cuando se planteó en la Primera Guerra Mundial. Estados Unidos y la URSS profundizaron en su antagonismo y no tardaron en estallar conflictos como el coreano.
Después de la paz, guerra a los guionistas
La trepidante intriga Berlín express, estrenada en 1948, tiene algo de canto de cisne de la cooperación entre los Estados Unidos y la URSS. En el filme, un soldado ruso ejerce de símbolo de esa potencia desconfiada, cuyas motivaciones son difíciles de entender desde el punto de vista del americano medio, pero con el que hay posibilidades de acuerdo a través del conocimiento mutuo.
Unos meses después, el país cambiaría de enemigo y de nivel de alerta: dejaría de estar en guerra abierta con el fascismo para entrar en una guerra fría contra el comunismo. También se produciría una depuración interna que, en el mundo del cine, afectaría a muchos asociados al politizado Sindicato de Guionistas. Algunos de sus miembros, izquierdistas más o menos cercanos al comunismo, habían firmado escenas con una apariencia de sinceridad poco frecuente en el Hollywood oportunistamente antinazi. Y serían represaliados durante la caza de brujas.
De los once escritores que firmaron las ocho películas mencionadas al inicio de este artículo, ocho formarían parte de listas negras. Coincidirían con ilustres compañeros como Charles Chaplin (El gran dictador), Howard Koch (Casablanca) o Dalton Trumbo (Treinta segundos sobre Tokio). El autor del libreto de Contraataque, John Howard Lawson, incluso fue condenado a prisión por desacato al Comité de Actividades Antiamericanas. Lawson había escrito la pionera Bloqueo, que denunciaba los bombardeos sobre la población civil de la España republicana. Tras el final de la II Guerra Mundial, haberse posicionado contra el nazismo antes de Pearl Harbor implicaría un estigma: haber sido "prematuramente antifascista".
lunes, 15 de febrero de 2016
A 50 años de su muerte, la figura de Camilo Torres se mantiene relevante
"El rastro de Camilo", nuevo documental sobre el sacerdote, sociólogo y revolucionario colombiano
Por Señal Colombia
Ese lunes 15 de febrero se cumplen 50 años del fallecimiento de una de las figuras más inquietantes de la historia reciente de Colombia: Carmilo Torres, el "cura guerrillero". A propósito de esta efeméride, Señal Colombia, en coproducción con Laberinto Producciones y Les Films Grain de Sable, presenta ese mismo día a las 8:00 p.m. el documental 'El rastro de Camilo', del director Diego Briceño Orduz.
Esta producción incluye una serie de entrevistas a personajes cercanos e investigadores de Camilo Torres, además de imágenes de archivo, videos y voces compiladas. También explora distintas facetas de Torres y su relevancia como personaje en la historia del conflicto colombiano, e indaga sobre la búsqueda que se ha realizado de sus restos.
Camilo, el personaje
Conocido como "el cura guerrillero", Camilo Torres fue un religioso y académico proveniente de una familia de la clase media alta bogotana que se unió a la guerrilla del ELN y murió en su primer combate el 15 de febrero de 1966 en Patio Cemento, Santander.
Sin embargo, Camilo Torres tuvo múltiples facetas en su vida. Fue conocido por su vida académica, sacerdotal y social. Torres nació en Bogotá en 1929, en su juventud ingresó a la Universidad Nacional realizando un semestre de derecho para, posteriormente, ingresar al Seminario Conciliar de Bogotá y ordenarse como sacerdote en el año 1954.
Con el propósito de especializarse ingresó en 1955 a la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, lugar que le otorgó el título de sociólogo. En 1959, Torres decidió volver a la Universidad Nacional de Colombia donde se vinculó como profesor en la facultad de ciencias económicas. En ese momento comenzó a afianzarse en su posición frente al marxismo y la revolución cubana.
Dos años después, comenzó a tener inconvenientes con las autoridades eclesiásticas y civiles, quienes se empeñaban en reprimir la protesta social y controlar toda forma de disidencia, motivo por el cual se fue acercando a los grupos radicales de la universidad. Entre 1962 y 1964, en los Llanos Orientales, Torres trabajó con los campesinos y el Instituto Colombiano para la Reforma Agraria, lo cual lo convenció de que su país necesitaba un cambio social radical.
Posteriormente, publicó el semanario 'Frente Unido' y, en el proceso de impulsarlo, Torres llenó plazas públicas generando un vertiginoso ascenso político. Pero ahí no termina todo, el hostigamiento y la persecución no se dejaron esperar y finalmente decidió unirse en la guerrilla, el primer paso hacia su muerte. En su primer combate - el 15 de febrero de 1966-, el llamado "cura guerrillero" murió tras una emboscada del Ejército.
El paradero de sus restos
Sus restos mortales fueron sepultados en algún lugar clandestino, que hasta el día de hoy es motivo de controversia.
El mismo Álvaro Valencia Tovar, General retirado del Ejército, quien en 1966 comandó la emboscada que dio de baja a Torres, dio sus declaraciones para el documental antes de fallecer en julio de 2014. "No quería que el cadáver de Camilo fuera convertido en una bandera política", aseguró Tovar.
A los familiares no se les ha entregado oficialmente los restos de Camilo Torres. Éste es uno de los temas que trata el documental.
El 16 de enero de 2016, semanas antes del aniversario de su muerte, el presidente Juan Manuel Santos ordenó la búsqueda de los restos de Camilo Torres como un gesto simbólico, en concordancia con el clima de reconciliación que promueven las gestiones de su gobierno en busca de un fin al conflicto con la guerrilla de las FARC.
Tráiler
Las voces del documental
El documental examina las distintas facetas del personaje a través de los testimonios de las personas que lo conocieron en vida y que incluso hoy, 50 años después de su muerte, investigan su vida y legado. Todas las personas que participan en el documental ponen una pieza para armar el rompecabezas de un personaje que ha trascendido a través de todos estos años. A continuación, se listan algunos de estos testimonios.
"Hicieron una emboscada muy bien montada, pero con las instrucciones que yo les dí a ellos".
"Compré, con mis fondos, sin factura, una urna funeraria y lo sepulté en el sitio más inimaginable del mundo".
"No quería que el cadáver de Camilo fuera convertido en una bandera política".
Álvaro Valencia Tovar, General retirado del Ejército
"Como orador no era que fuera muy bueno, pero con las manos expresaba mucho".
"La mamá sí luchó mucho porque se los entregaran -los restos de Camilo Torres- pero sí sería rico tenerlos para desvirtuar muchas cosas, ¿no?"
Leonor Muñoz, amiga cercana de Camilo Torres
"Estoy absolutamente segura que un día harán justicia de entregarme el cadáver de mi hijo, considero que es una cosa inhumana que no me lo entreguen. Estoy esperando la contestación del Presidente de la República".
Isabel Restrepo, madre de Camilo Torres
"Camilo consideraba que el papel fundamental del sociólogo tenía que ser un papel transformador".
María Elvira Naranjo, socióloga
Por Señal Colombia
Ese lunes 15 de febrero se cumplen 50 años del fallecimiento de una de las figuras más inquietantes de la historia reciente de Colombia: Carmilo Torres, el "cura guerrillero". A propósito de esta efeméride, Señal Colombia, en coproducción con Laberinto Producciones y Les Films Grain de Sable, presenta ese mismo día a las 8:00 p.m. el documental 'El rastro de Camilo', del director Diego Briceño Orduz.
Esta producción incluye una serie de entrevistas a personajes cercanos e investigadores de Camilo Torres, además de imágenes de archivo, videos y voces compiladas. También explora distintas facetas de Torres y su relevancia como personaje en la historia del conflicto colombiano, e indaga sobre la búsqueda que se ha realizado de sus restos.
Camilo, el personaje
Conocido como "el cura guerrillero", Camilo Torres fue un religioso y académico proveniente de una familia de la clase media alta bogotana que se unió a la guerrilla del ELN y murió en su primer combate el 15 de febrero de 1966 en Patio Cemento, Santander.
Sin embargo, Camilo Torres tuvo múltiples facetas en su vida. Fue conocido por su vida académica, sacerdotal y social. Torres nació en Bogotá en 1929, en su juventud ingresó a la Universidad Nacional realizando un semestre de derecho para, posteriormente, ingresar al Seminario Conciliar de Bogotá y ordenarse como sacerdote en el año 1954.
Con el propósito de especializarse ingresó en 1955 a la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, lugar que le otorgó el título de sociólogo. En 1959, Torres decidió volver a la Universidad Nacional de Colombia donde se vinculó como profesor en la facultad de ciencias económicas. En ese momento comenzó a afianzarse en su posición frente al marxismo y la revolución cubana.
Dos años después, comenzó a tener inconvenientes con las autoridades eclesiásticas y civiles, quienes se empeñaban en reprimir la protesta social y controlar toda forma de disidencia, motivo por el cual se fue acercando a los grupos radicales de la universidad. Entre 1962 y 1964, en los Llanos Orientales, Torres trabajó con los campesinos y el Instituto Colombiano para la Reforma Agraria, lo cual lo convenció de que su país necesitaba un cambio social radical.
Posteriormente, publicó el semanario 'Frente Unido' y, en el proceso de impulsarlo, Torres llenó plazas públicas generando un vertiginoso ascenso político. Pero ahí no termina todo, el hostigamiento y la persecución no se dejaron esperar y finalmente decidió unirse en la guerrilla, el primer paso hacia su muerte. En su primer combate - el 15 de febrero de 1966-, el llamado "cura guerrillero" murió tras una emboscada del Ejército.
El paradero de sus restos
Sus restos mortales fueron sepultados en algún lugar clandestino, que hasta el día de hoy es motivo de controversia.
El mismo Álvaro Valencia Tovar, General retirado del Ejército, quien en 1966 comandó la emboscada que dio de baja a Torres, dio sus declaraciones para el documental antes de fallecer en julio de 2014. "No quería que el cadáver de Camilo fuera convertido en una bandera política", aseguró Tovar.
A los familiares no se les ha entregado oficialmente los restos de Camilo Torres. Éste es uno de los temas que trata el documental.
El 16 de enero de 2016, semanas antes del aniversario de su muerte, el presidente Juan Manuel Santos ordenó la búsqueda de los restos de Camilo Torres como un gesto simbólico, en concordancia con el clima de reconciliación que promueven las gestiones de su gobierno en busca de un fin al conflicto con la guerrilla de las FARC.
Tráiler
Las voces del documental
El documental examina las distintas facetas del personaje a través de los testimonios de las personas que lo conocieron en vida y que incluso hoy, 50 años después de su muerte, investigan su vida y legado. Todas las personas que participan en el documental ponen una pieza para armar el rompecabezas de un personaje que ha trascendido a través de todos estos años. A continuación, se listan algunos de estos testimonios.
"Hicieron una emboscada muy bien montada, pero con las instrucciones que yo les dí a ellos".
"Compré, con mis fondos, sin factura, una urna funeraria y lo sepulté en el sitio más inimaginable del mundo".
"No quería que el cadáver de Camilo fuera convertido en una bandera política".
Álvaro Valencia Tovar, General retirado del Ejército
"Como orador no era que fuera muy bueno, pero con las manos expresaba mucho".
"La mamá sí luchó mucho porque se los entregaran -los restos de Camilo Torres- pero sí sería rico tenerlos para desvirtuar muchas cosas, ¿no?"
Leonor Muñoz, amiga cercana de Camilo Torres
"Estoy absolutamente segura que un día harán justicia de entregarme el cadáver de mi hijo, considero que es una cosa inhumana que no me lo entreguen. Estoy esperando la contestación del Presidente de la República".
Isabel Restrepo, madre de Camilo Torres
"Camilo consideraba que el papel fundamental del sociólogo tenía que ser un papel transformador".
María Elvira Naranjo, socióloga
miércoles, 21 de octubre de 2015
Una de las desaparecidas del Palacio de Justicia identificadas es la joven que inspiró "Siempreviva"
Se trata de Cristina Guarín, cuya historia se aborda en la película colombiana la "Siempreviva", basada en la obra de teatro homónima de Miguel Torres de 1994
Por Semana.com
“Cuando me informaron lloré frente a 20 funcionarios de la Fiscalía, sentí una mezcla de alegría y tristeza… de alegría porque este es el resultado de la persistencia, de 30 años de no olvidar. Y de tristeza porque me duele que esto no lo hubieran podido hacer mi papá y mi mamá: encontrar a Cristina”. Con estas palabras, René Guarín, el hermano de Cristina del Pilar Guarín Cortés, confirmó la noticia del hallazgo de los restos de ella.
Cristina era una de las empleadas de la cafetería del Palacio de Justicia en 1985 e hizo parte de las 11 personas desaparecidas tras la toma del M19 y la retoma por parte del Ejército colombiano.
René tuvo que esperar 30 años para entrar al laboratorio de Medicina Legal. Allí vio un pedazo de la falda escocesa que llevaba ese día su hermana, una joven licenciada en ciencias sociales que ganó una beca para estudiar un posgrado en España, y aceptó el trabajo de cajera en la cafetería del Palacio de Justicia para ahorrar un dinero antes del viaje. En el momento de la toma llevaba 36 días en este puesto.
Con la identificación de Medicina Legal se cierra un ciclo de búsqueda y espera para René y los familiares de Luz Mary Portela León y Lucy Amparo Oviedo, las otras dos mujeres cuyos restos también fueron encontrados. Sin embargo, se mantiene vivo su dolor y el de todo un país que no deja de preguntarse qué sucedió ese 6 de noviembre al interior del Palacio de Justicia. Pero sobre todo qué pasó con ellas después de haber salido con vida de ese infierno.
Precisamente este año, al conmemorarse 30 años de los hechos, se estrenó la película Siempreviva (dirigida por el caleño Klych López) que revive esos eventos y pretende resistirse el olvido. La película está basada en la obra de teatro de Miguel Torres que se presentó por primera vez en 1994.
Andrea Gómez, la actriz que interpretó a Cristina en la Siempreviva, se reunió con su hermano René Guarín para construir el personaje. “Algo que no voy a olvidar nunca es que cuando ella desaparece su papá le empieza escribir poemas que espera algún día entregarle y su mamá nunca dejó que le tocaran su habitación. Pero ellos se fueron sin saber dónde estaba su hija y sin recibir sus restos”, dijo Andrea a Semana.com.
“La primera sensación que tuve al conocer la noticia fue de tristeza, luego ya de tranquilidad al pensar en René. Pero aquí inicia otro proceso que no deja de ser doloroso, porque aunque hayan encontrado los restos se pregunta uno el porqué y el cómo”.
A Andrea aún le causa “un dolor enorme contar un episodio tan doloroso para Colombia y que haya tantas preguntas sin respuesta. Pero la parte positiva de esto y lo digo con toda certeza es que el arte sí es una herramienta para sanar”.
Por Semana.com
“Cuando me informaron lloré frente a 20 funcionarios de la Fiscalía, sentí una mezcla de alegría y tristeza… de alegría porque este es el resultado de la persistencia, de 30 años de no olvidar. Y de tristeza porque me duele que esto no lo hubieran podido hacer mi papá y mi mamá: encontrar a Cristina”. Con estas palabras, René Guarín, el hermano de Cristina del Pilar Guarín Cortés, confirmó la noticia del hallazgo de los restos de ella.
Cristina era una de las empleadas de la cafetería del Palacio de Justicia en 1985 e hizo parte de las 11 personas desaparecidas tras la toma del M19 y la retoma por parte del Ejército colombiano.
René tuvo que esperar 30 años para entrar al laboratorio de Medicina Legal. Allí vio un pedazo de la falda escocesa que llevaba ese día su hermana, una joven licenciada en ciencias sociales que ganó una beca para estudiar un posgrado en España, y aceptó el trabajo de cajera en la cafetería del Palacio de Justicia para ahorrar un dinero antes del viaje. En el momento de la toma llevaba 36 días en este puesto.
Con la identificación de Medicina Legal se cierra un ciclo de búsqueda y espera para René y los familiares de Luz Mary Portela León y Lucy Amparo Oviedo, las otras dos mujeres cuyos restos también fueron encontrados. Sin embargo, se mantiene vivo su dolor y el de todo un país que no deja de preguntarse qué sucedió ese 6 de noviembre al interior del Palacio de Justicia. Pero sobre todo qué pasó con ellas después de haber salido con vida de ese infierno.
Precisamente este año, al conmemorarse 30 años de los hechos, se estrenó la película Siempreviva (dirigida por el caleño Klych López) que revive esos eventos y pretende resistirse el olvido. La película está basada en la obra de teatro de Miguel Torres que se presentó por primera vez en 1994.
Andrea Gómez, la actriz que interpretó a Cristina en la Siempreviva, se reunió con su hermano René Guarín para construir el personaje. “Algo que no voy a olvidar nunca es que cuando ella desaparece su papá le empieza escribir poemas que espera algún día entregarle y su mamá nunca dejó que le tocaran su habitación. Pero ellos se fueron sin saber dónde estaba su hija y sin recibir sus restos”, dijo Andrea a Semana.com.
“La primera sensación que tuve al conocer la noticia fue de tristeza, luego ya de tranquilidad al pensar en René. Pero aquí inicia otro proceso que no deja de ser doloroso, porque aunque hayan encontrado los restos se pregunta uno el porqué y el cómo”.
A Andrea aún le causa “un dolor enorme contar un episodio tan doloroso para Colombia y que haya tantas preguntas sin respuesta. Pero la parte positiva de esto y lo digo con toda certeza es que el arte sí es una herramienta para sanar”.
sábado, 25 de abril de 2015
Pizarro: 25 años después
Este domingo 26 de abril se cumplen 25 años del asesinato de Carlos Pizarro. En Señal Colombia contaremos otro lado de la historia de este personaje en el documental "Pizarro".
Por Señal Colombia
Desde muy joven, Carlos Pizarro demostró su afinidad por la política y los ideales comunistas a través de su participación como activista. Su comandancia en la guerrilla urbana M-19 y su posterior liderato político hacen parte de la historia de Colombia, pero especialmente, de la historia de su familia.
Carlos Pizarro fue el primer guerrillero en aceptar que él y su equipo podían aportar más a la construcción de país fuera de la clandestinidad y como parte activa de la política del país; así, después de haber firmado la paz con el gobierno colombiano y después de haber entregado las armas, Carlos Pizarro se convirtió en uno de los candidatos presidenciales de la época hasta el 26 de abril de 1990, día en el que esa firma de la paz le costó la vida en un crimen que sigue sin esclarecerse.
Posterior a su muerte, su hija María José vivió por años en el exilio hasta que descubrió una carta que su padre le escribió y se dio cuenta que -sin importar lo lejos que vaya- no podrá escaparse de la imagen que él dejo.
El documental "Pizarro" sigue la búsqueda personal de María José en una historia sobre el peso de la herencia familiar, en la que reconstruye su vida y la de su padre para reconciliarse con él. Tras años de investigación, fotografías, entrevistas y videos de archivo, María José redescubre el padre ausente y el líder político en un viaje lleno de preguntas sin respuestas.
Esta cinta es una mirada a Pizarro 25 años después de su asesinato, a través de su hija. No te pierdas el estreno en nuestra pantalla este domingo 26 de abril a las 9:00 p.m. con repetición el lunes 27 a las 8:00 p.m. Únete a la conversación en Twitter con el hashtag #CarlosPizarro.
Por Señal Colombia
Desde muy joven, Carlos Pizarro demostró su afinidad por la política y los ideales comunistas a través de su participación como activista. Su comandancia en la guerrilla urbana M-19 y su posterior liderato político hacen parte de la historia de Colombia, pero especialmente, de la historia de su familia.
Carlos Pizarro fue el primer guerrillero en aceptar que él y su equipo podían aportar más a la construcción de país fuera de la clandestinidad y como parte activa de la política del país; así, después de haber firmado la paz con el gobierno colombiano y después de haber entregado las armas, Carlos Pizarro se convirtió en uno de los candidatos presidenciales de la época hasta el 26 de abril de 1990, día en el que esa firma de la paz le costó la vida en un crimen que sigue sin esclarecerse.
Posterior a su muerte, su hija María José vivió por años en el exilio hasta que descubrió una carta que su padre le escribió y se dio cuenta que -sin importar lo lejos que vaya- no podrá escaparse de la imagen que él dejo.
El documental "Pizarro" sigue la búsqueda personal de María José en una historia sobre el peso de la herencia familiar, en la que reconstruye su vida y la de su padre para reconciliarse con él. Tras años de investigación, fotografías, entrevistas y videos de archivo, María José redescubre el padre ausente y el líder político en un viaje lleno de preguntas sin respuestas.
Esta cinta es una mirada a Pizarro 25 años después de su asesinato, a través de su hija. No te pierdas el estreno en nuestra pantalla este domingo 26 de abril a las 9:00 p.m. con repetición el lunes 27 a las 8:00 p.m. Únete a la conversación en Twitter con el hashtag #CarlosPizarro.
jueves, 5 de marzo de 2015
Mi amigo Hugo
El documental "Mi Amigo Hugo", del cineasta Oliver Stone, es una recopilación de testimonios de familiares, amigos, intelectuales y políticos sobre el comandante Hugo Chávez, precursor del actual proceso de integración latinoamericano y caribeño.
martes, 24 de febrero de 2015
Kusturica filmará despedida de Mujica como presidente de Uruguay
El realizador trabaja en un documental sobre la vida del mandatario
El cineasta serbio Emir Kusturica irá a Montevideo, Uruguay, para culminar el rodaje de su documental sobre el presidente saliente de ese país, José "Pepe" Mujica, en el que viene trabajando desde el año pasado.
Kusturica llegará este jueves 26 y permanecerá en Uruguay una semana, según versiones de la prensa local. El viernes se celebrará una despedida popular del mandatario en una céntrica plaza de la capital uruguaya, y el domingo, Mujica traspasará la presidencia a Tabaré Vázquez, ganador de las elecciones de noviembre.
El documental de Kusturica, dos veces ganador de la Palma de Oro en Cannes por "Papá está en viaje de negocios" y "Underground", se llamará "El presidente de la gente" o "El presidente de todos" y será un resumen de numerosas conversaciones entre el cineasta y el político que gobernó Uruguay desde el 2010.
La película repasará la vida de Mujica, incluyendo la época de guerrillero tupamaro en la década de 1960, los años de cárcel y la actividad política como militante, legislador, ministro y presidente del país.
El filme cuenta con apoyo financiero de productores de Argentina, Brasil y Uruguay, con base en una idea original de Kusturica y tres productores uruguayos.
El último trabajo del realizador y músico serbio es el documental "Maradona by Kusturica", sobre el futbolista argentino Diego Armando Maradona.
DPA/Cubadebate
El cineasta serbio Emir Kusturica irá a Montevideo, Uruguay, para culminar el rodaje de su documental sobre el presidente saliente de ese país, José "Pepe" Mujica, en el que viene trabajando desde el año pasado.
Kusturica llegará este jueves 26 y permanecerá en Uruguay una semana, según versiones de la prensa local. El viernes se celebrará una despedida popular del mandatario en una céntrica plaza de la capital uruguaya, y el domingo, Mujica traspasará la presidencia a Tabaré Vázquez, ganador de las elecciones de noviembre.
El documental de Kusturica, dos veces ganador de la Palma de Oro en Cannes por "Papá está en viaje de negocios" y "Underground", se llamará "El presidente de la gente" o "El presidente de todos" y será un resumen de numerosas conversaciones entre el cineasta y el político que gobernó Uruguay desde el 2010.
La película repasará la vida de Mujica, incluyendo la época de guerrillero tupamaro en la década de 1960, los años de cárcel y la actividad política como militante, legislador, ministro y presidente del país.
El filme cuenta con apoyo financiero de productores de Argentina, Brasil y Uruguay, con base en una idea original de Kusturica y tres productores uruguayos.
El último trabajo del realizador y músico serbio es el documental "Maradona by Kusturica", sobre el futbolista argentino Diego Armando Maradona.
DPA/Cubadebate
domingo, 8 de febrero de 2015
Tercera edición del festival “Thinking Football”
En Bilbao se celebrará el “Thinking Football Film Festival”, festival de cine y fútbol.
La Fundación Athletic Club, la Sala BBK y el Ayuntamiento de Bilbao celebrarán la tercera edición de su festival de cine y fútbol “Thinking Football Film Festival”, evento que se desarrollará del 9 al 14 de febrero del 2015 en la Sala BBK de Bilbao.
En esta ocasión se presentarán diez largometrajes documentales que “en conjunto, permiten realizar una reflexión sobre el papel del fútbol en las sociedades contemporáneas”, según explican los organizadores.
Los documentales provienen de países como Alemania, Brasil, Estados Unidos, Francia, Inglaterra y Polonia. En ellos se abordan temas como el papel social y político del futbolista, el fútbol como articulador de la inclusión social, la utilización del fútbol por parte de las autoridades políticas, entre otros.
Entre los trabajos se destaca “Foot et Immigration: 100 ans d’histoire commune”, documental escrito y dirigido por el exfutbolista francés Eric Cantona.
Con la participación de los espectadores, el festival entregará el “Premio del Público a la mejor película”, con el que se otorga un aporte económico al director ganador, que ha de donar a un proyecto social relacionado con el deporte.
Los ganadores de las ediciones anteriores fueron “Los Rebeldes del Fútbol” (Gilles Pérez y Gilles Rof, Francia, 2012) y “Next Goal Wins” (Mike Brett y Steve Jamison, Inglaterra, 2014).
Fútbol Rebelde
La Fundación Athletic Club, la Sala BBK y el Ayuntamiento de Bilbao celebrarán la tercera edición de su festival de cine y fútbol “Thinking Football Film Festival”, evento que se desarrollará del 9 al 14 de febrero del 2015 en la Sala BBK de Bilbao.
En esta ocasión se presentarán diez largometrajes documentales que “en conjunto, permiten realizar una reflexión sobre el papel del fútbol en las sociedades contemporáneas”, según explican los organizadores.
Los documentales provienen de países como Alemania, Brasil, Estados Unidos, Francia, Inglaterra y Polonia. En ellos se abordan temas como el papel social y político del futbolista, el fútbol como articulador de la inclusión social, la utilización del fútbol por parte de las autoridades políticas, entre otros.
Entre los trabajos se destaca “Foot et Immigration: 100 ans d’histoire commune”, documental escrito y dirigido por el exfutbolista francés Eric Cantona.
Con la participación de los espectadores, el festival entregará el “Premio del Público a la mejor película”, con el que se otorga un aporte económico al director ganador, que ha de donar a un proyecto social relacionado con el deporte.
Los ganadores de las ediciones anteriores fueron “Los Rebeldes del Fútbol” (Gilles Pérez y Gilles Rof, Francia, 2012) y “Next Goal Wins” (Mike Brett y Steve Jamison, Inglaterra, 2014).
Fútbol Rebelde
miércoles, 24 de diciembre de 2014
Filme sobre Stalingrado hará gira por Suramérica
La cinta será presentada este domingo en la base antártica Bellingshausen de Rusia y luego se estrenará en Argentina, Chile y Uruguay.
Una película sobre la Batalla de Stalingrado será presentada en varios países de América Latina en homenaje a los soldados suramericanos que durante la Segunda Guerra Mundial mantuvieron las relaciones amistosas con Rusia.
Para el director de la cinta, Fiodor Bondarchuk, es lamentable que en América Latina se desconozca el heroísmo del soldado soviético y la fusión que hubo con los soldados suramericanos.
“Nosotros a menudo ignoramos las hazañas de los militares y voluntarios de Brasil, Uruguay, Honduras, Cuba, México y Panamá durante la II Guerra Mundial, también en las filas del Ejército Rojo”, comentó.
“Espero que los estrenos en América del Sur del comienzo a una serie de eventos ruso-latinoamericanos que prepara el Instituto de Bering-Bellingshausen con motivo al 70 aniversario de nuestra victoria conjunta”, apuntó Bondarchuk.
Por su parte, el organizador del proyecto, Serguéi Briliov, sostuvo que la idea de comenzar los estrenos no comerciales de la película en el hemisferio sur mejorará las relaciones internacionales de Rusia.
La Batalla de Stalingrado narra la historia humana que se vivió en los tiempos de la mayor batalla de la II Guerra Mundial.
Telesur
Una película sobre la Batalla de Stalingrado será presentada en varios países de América Latina en homenaje a los soldados suramericanos que durante la Segunda Guerra Mundial mantuvieron las relaciones amistosas con Rusia.
Para el director de la cinta, Fiodor Bondarchuk, es lamentable que en América Latina se desconozca el heroísmo del soldado soviético y la fusión que hubo con los soldados suramericanos.
“Nosotros a menudo ignoramos las hazañas de los militares y voluntarios de Brasil, Uruguay, Honduras, Cuba, México y Panamá durante la II Guerra Mundial, también en las filas del Ejército Rojo”, comentó.
“Espero que los estrenos en América del Sur del comienzo a una serie de eventos ruso-latinoamericanos que prepara el Instituto de Bering-Bellingshausen con motivo al 70 aniversario de nuestra victoria conjunta”, apuntó Bondarchuk.
Por su parte, el organizador del proyecto, Serguéi Briliov, sostuvo que la idea de comenzar los estrenos no comerciales de la película en el hemisferio sur mejorará las relaciones internacionales de Rusia.
La Batalla de Stalingrado narra la historia humana que se vivió en los tiempos de la mayor batalla de la II Guerra Mundial.
Telesur
miércoles, 24 de septiembre de 2014
Oliver Stone rodará una película sobre la vida de Edward Snowden
La vida del extécnico de la CIA será llevada al cine
El exanalista de la CIA Edward Snowden está “absolutamente feliz” con la decisión del director estadounidense Oliver Stone de rodar una película sobre su vida, aseguró su asesor legal, Anatoli Kucherena.
“Por supuesto, él está absolutamente feliz de que un gran maestro como Stone haya decidido llevar a la pantalla mi novela”, de título “La Hora del Pulpo”, afirmó Kucherena a la agencia Interfax.
Kucherena ha vendido los derechos de su novela a Stone, con el que ya se ha reunido en tres ocasiones este año para ultimar los detalles del rodaje.
“Quiero creer que él podrá hacer una nueva obra de arte que contribuya a echar luz y promueva el desarrollo de un asunto tan importante como los derechos humanos y las libertades individuales”, señaló.
El abogado expresó su confianza en que el cineasta, que ha sido premiado a lo largo de su carrera con tres Óscar, pueda visitar en breve Moscú para “hablar de los preparativos del rodaje, como las principales candidaturas para los papeles protagonistas”.
“Creo que esta vez podré mostrar a Oliver nuestra ciudad en todo su esplendor para que vea que con la transformación de los últimos años, los parques en Moscú no son menos bonitos que en Nueva York”, precisó.
Según la prensa estadounidense, el actor elegido por Stone para interpretar al famoso agente de la CIA refugiado en Rusia es Joseph Gordon-Levitt de 33 años, aunque el contrato aún no está firmado.
Para su película, Stone, director de filmes como “J.F.K.”, “Platoon” o “Wall Street”, se basará también en los archivos sobre Snowden del periodista del diario “The Guardian” Luke Harding.
Snowden, que se encuentra en territorio ruso desde el 23 de junio de 2013, recibió a finales de julio pasado el permiso de residencia por un plazo de tres años, por lo que podrá vivir en Rusia hasta el 1 de agosto de 2017.
Snowden, que está acusado en Estados Unidos de espionaje, ha encontrado trabajo en Rusia en el sector de la tecnología de la información, aunque por motivos de seguridad su paradero se mantiene en secreto.
Efe
El exanalista de la CIA Edward Snowden está “absolutamente feliz” con la decisión del director estadounidense Oliver Stone de rodar una película sobre su vida, aseguró su asesor legal, Anatoli Kucherena.
“Por supuesto, él está absolutamente feliz de que un gran maestro como Stone haya decidido llevar a la pantalla mi novela”, de título “La Hora del Pulpo”, afirmó Kucherena a la agencia Interfax.
Kucherena ha vendido los derechos de su novela a Stone, con el que ya se ha reunido en tres ocasiones este año para ultimar los detalles del rodaje.
“Quiero creer que él podrá hacer una nueva obra de arte que contribuya a echar luz y promueva el desarrollo de un asunto tan importante como los derechos humanos y las libertades individuales”, señaló.
El abogado expresó su confianza en que el cineasta, que ha sido premiado a lo largo de su carrera con tres Óscar, pueda visitar en breve Moscú para “hablar de los preparativos del rodaje, como las principales candidaturas para los papeles protagonistas”.
“Creo que esta vez podré mostrar a Oliver nuestra ciudad en todo su esplendor para que vea que con la transformación de los últimos años, los parques en Moscú no son menos bonitos que en Nueva York”, precisó.
Según la prensa estadounidense, el actor elegido por Stone para interpretar al famoso agente de la CIA refugiado en Rusia es Joseph Gordon-Levitt de 33 años, aunque el contrato aún no está firmado.
Para su película, Stone, director de filmes como “J.F.K.”, “Platoon” o “Wall Street”, se basará también en los archivos sobre Snowden del periodista del diario “The Guardian” Luke Harding.
Snowden, que se encuentra en territorio ruso desde el 23 de junio de 2013, recibió a finales de julio pasado el permiso de residencia por un plazo de tres años, por lo que podrá vivir en Rusia hasta el 1 de agosto de 2017.
Snowden, que está acusado en Estados Unidos de espionaje, ha encontrado trabajo en Rusia en el sector de la tecnología de la información, aunque por motivos de seguridad su paradero se mantiene en secreto.
Efe
martes, 12 de agosto de 2014
Artistas se pronuncian contra agresión israelí contra Gaza
Destacadas personalidades del mundo de la cultura española declararon su indignación por el genocidio que está perpetrando el ejército israelí en la Franja de Gaza contra el pueblo palestino.
A continuación el texto íntegro:
El detonante de la violencia es la ocupación israelí
Israel sigue avanzando e invadiendo territorios de los palestinos en lugar de replegarse a las fronteras del 67. Humilla, detiene y pisotea a diario los derechos de la población palestina de toda Cisjordania, ocasionando también muchas muertes. Hay bloqueo en ciudades como Nablus y Hebrón desde hace muchos años con frecuentes incursiones del ejercito por las noches. Gaza vive el horror estos días, asediada y atacada por tierra, mar y aire.
A los palestinos se les derriban casas, se les niega el agua, la luz, el paso a los hospitales, a las escuelas, a los huertos… mientras la Comunidad Internacional lo permite.
Israel es el país que más incumple las resoluciones de la ONU y que menos respeta los derechos humanos, es un país ocupante que ejerce prácticas de terrorismo de Estado.
-Instamos al Gobierno de España y a la UE a que condenen los bombardeos por tierra, mar y aire contra la población civil palestina en la franja de Gaza.
-Exigimos un alto el fuego inmediato.
-Levantar el bloqueo que sufre la franja de Gaza desde más de una década.
-Abrir los pasos fronterizos para facilitar la movilidad de la población, la entrada de equipos médicos, medicamentos, alimentos…
-La reparación de los daños causados por los ataques israelíes a nivel físico, moral, psicológico que está sufriendo la población civil de Gaza, y en especial a la población infantil.
-Abrir la vía del diálogo entre los palestinos e israelíes para alcanzar la paz, justa y duradera como solución al conflicto.
Los firmantes estamos en contra del uso de la violencia de todas las partes y pedimos a nuestro gobierno llamar a consultas al embajador español en Israel hasta que se detenga la ofensiva criminal hacia Palestina, como prueba contundente del rechazo que sentimos por las acciones sin calificar del ejército israelí, y que se facilite el trabajo de los informadores internacionales desplazados estos días en toda la zona.
Madrid, 28 de julio de 2014
Firmado:
Penélope Cruz, Pedro Almodóvar, Javier Bardem, Rosa Mª Sardá, Emilio Gutiérrez Caba, Lola Herrera, Amaral (Juan Aguirre y Eva Amaral), Eduardo Noriega, Lydia Cacho, Montxo Armendariz, Fernando Colomo, Verónica Forqué, Benito Zambrano, Pilar Bardem, Unax Ugalde, Eduard Fernández, Goya Toledo, Antonio de la Torre, Juan Diego Botto, Mónica Cruz, Luisa Martín, Mercedes Sampietro, Juanjo Puigcorbé, Chus Gutierrez, Fran Perea, Charo López, Alberto Ammann, Silvia Abascal, Olga Rodriguez, Olga Lucas ( Viuda de José Luis Sampredo), Lola Marceli, Carlos Bardem, Alberto San Juan, Moncho Borrajo, Javier Fesser, Carlos Cahouen, Javier Ruibal, Carlos Iglesias, Natalia Dicenta, Sergio Peris–Mencheta, Silvia Marsó, Mariano Venancio, Nacho Campillo, Enrique Simón, Guillermo Fesser, Marta Nebot, Amistades Peligrosas (Cristina del Valle y Manu Garzón), Itziar Miranda, Paca Gabaldón, Miguel Bardem, Ana Labordeta, Fermín Cabal, Manu Baqueiro, Beatriz Bergamín, Mercedes Ferrer, Carmen París, Felipe Vara, Lorena Bayonas Juan Millares, Luz Olier, Cecilia Gessa, Yoima Valdés, Juan Calot, Enric Majó, Carlos Castel, Luz Darriba, Alexandra Fierro, Juan Bardem, Carlos Olalla, Amparo Climent, Eduardo Jover, Héctor Melgares, Marwuan Abu Tahoun, Rocío Paso Jardiel, Virginia Yagüe, Manuel Huerga, María Bardem, Juanjo Cucalón, Nando González, Juan Carlos Vellido, Luis Farnox, Lucía Álvarez, Alma Sanz, José Antonio Sayagués, Mercè Estrada, Toli Morilla, Angel Petisme, Cristina Nerea, Manuel Brun, Claudio Sierra, María Ruíz, Antonio de la Fuente Arjona, Iosu López, Ismael Sánchez Rodríguez, Pizca Gutiérrez, Maurilio de Miguel, Esther García, Puy Oria, Isabel María Pérez, Armando Soria, Sandra Collantes, Claudio H. Musicas, Fernando Íñiguez, Joaquín Baldín, Asunción Martín, Ramiro Duce, Estela de María, Helena Villar, Manuel Ruano, Mayte Franco, Margo Mareo, Esther Gracia, Fermín de Ayarra, Mariano Aguado, Carmen García, José Antonio Marín, Pablo Madrid, Julián García, Julia León, Ángeles Cabeza, Carmen Peire, José Manuel Galán, Cristina López, Ticiana Ghiglione, Sergio Gálvez, Abigail Horro, Isabel Ruíz, Amanda Rodríguez, Nazaret Jimenez, Bienvenido Carrasco, Pilar Ordoñez... (siguen firmas)
A continuación el texto íntegro:
El detonante de la violencia es la ocupación israelí
Israel sigue avanzando e invadiendo territorios de los palestinos en lugar de replegarse a las fronteras del 67. Humilla, detiene y pisotea a diario los derechos de la población palestina de toda Cisjordania, ocasionando también muchas muertes. Hay bloqueo en ciudades como Nablus y Hebrón desde hace muchos años con frecuentes incursiones del ejercito por las noches. Gaza vive el horror estos días, asediada y atacada por tierra, mar y aire.
A los palestinos se les derriban casas, se les niega el agua, la luz, el paso a los hospitales, a las escuelas, a los huertos… mientras la Comunidad Internacional lo permite.
Israel es el país que más incumple las resoluciones de la ONU y que menos respeta los derechos humanos, es un país ocupante que ejerce prácticas de terrorismo de Estado.
-Instamos al Gobierno de España y a la UE a que condenen los bombardeos por tierra, mar y aire contra la población civil palestina en la franja de Gaza.
-Exigimos un alto el fuego inmediato.
-Levantar el bloqueo que sufre la franja de Gaza desde más de una década.
-Abrir los pasos fronterizos para facilitar la movilidad de la población, la entrada de equipos médicos, medicamentos, alimentos…
-La reparación de los daños causados por los ataques israelíes a nivel físico, moral, psicológico que está sufriendo la población civil de Gaza, y en especial a la población infantil.
-Abrir la vía del diálogo entre los palestinos e israelíes para alcanzar la paz, justa y duradera como solución al conflicto.
Los firmantes estamos en contra del uso de la violencia de todas las partes y pedimos a nuestro gobierno llamar a consultas al embajador español en Israel hasta que se detenga la ofensiva criminal hacia Palestina, como prueba contundente del rechazo que sentimos por las acciones sin calificar del ejército israelí, y que se facilite el trabajo de los informadores internacionales desplazados estos días en toda la zona.
Madrid, 28 de julio de 2014
Firmado:
Penélope Cruz, Pedro Almodóvar, Javier Bardem, Rosa Mª Sardá, Emilio Gutiérrez Caba, Lola Herrera, Amaral (Juan Aguirre y Eva Amaral), Eduardo Noriega, Lydia Cacho, Montxo Armendariz, Fernando Colomo, Verónica Forqué, Benito Zambrano, Pilar Bardem, Unax Ugalde, Eduard Fernández, Goya Toledo, Antonio de la Torre, Juan Diego Botto, Mónica Cruz, Luisa Martín, Mercedes Sampietro, Juanjo Puigcorbé, Chus Gutierrez, Fran Perea, Charo López, Alberto Ammann, Silvia Abascal, Olga Rodriguez, Olga Lucas ( Viuda de José Luis Sampredo), Lola Marceli, Carlos Bardem, Alberto San Juan, Moncho Borrajo, Javier Fesser, Carlos Cahouen, Javier Ruibal, Carlos Iglesias, Natalia Dicenta, Sergio Peris–Mencheta, Silvia Marsó, Mariano Venancio, Nacho Campillo, Enrique Simón, Guillermo Fesser, Marta Nebot, Amistades Peligrosas (Cristina del Valle y Manu Garzón), Itziar Miranda, Paca Gabaldón, Miguel Bardem, Ana Labordeta, Fermín Cabal, Manu Baqueiro, Beatriz Bergamín, Mercedes Ferrer, Carmen París, Felipe Vara, Lorena Bayonas Juan Millares, Luz Olier, Cecilia Gessa, Yoima Valdés, Juan Calot, Enric Majó, Carlos Castel, Luz Darriba, Alexandra Fierro, Juan Bardem, Carlos Olalla, Amparo Climent, Eduardo Jover, Héctor Melgares, Marwuan Abu Tahoun, Rocío Paso Jardiel, Virginia Yagüe, Manuel Huerga, María Bardem, Juanjo Cucalón, Nando González, Juan Carlos Vellido, Luis Farnox, Lucía Álvarez, Alma Sanz, José Antonio Sayagués, Mercè Estrada, Toli Morilla, Angel Petisme, Cristina Nerea, Manuel Brun, Claudio Sierra, María Ruíz, Antonio de la Fuente Arjona, Iosu López, Ismael Sánchez Rodríguez, Pizca Gutiérrez, Maurilio de Miguel, Esther García, Puy Oria, Isabel María Pérez, Armando Soria, Sandra Collantes, Claudio H. Musicas, Fernando Íñiguez, Joaquín Baldín, Asunción Martín, Ramiro Duce, Estela de María, Helena Villar, Manuel Ruano, Mayte Franco, Margo Mareo, Esther Gracia, Fermín de Ayarra, Mariano Aguado, Carmen García, José Antonio Marín, Pablo Madrid, Julián García, Julia León, Ángeles Cabeza, Carmen Peire, José Manuel Galán, Cristina López, Ticiana Ghiglione, Sergio Gálvez, Abigail Horro, Isabel Ruíz, Amanda Rodríguez, Nazaret Jimenez, Bienvenido Carrasco, Pilar Ordoñez... (siguen firmas)
sábado, 26 de julio de 2014
Sueño de libertad
Por Humberto Santana
Sueño de libertad (Al verte, en algunos países) cuenta la historia de una familia palestina (madre e hijo), desplazada después de la Guerra de los Seis Días (1967), que se ve obligada a vivir en un campo de refugiados en Jordania.
La escena inicial sintetiza de alguna manera el leitmotiv de esta película: un niño en una carretera que se pierde en el horizonte, en medio del desierto, trata de avanzar lo más rápido posible subido en unos patines de la época (de los que tenían cuatro ruedas metálicas y se amarraban al zapato), que apenas logran rodar algo sobre el asfalto rústico, tratando de escapar a un puñado de niños que lo persiguen.
Tarek, el protagonista, es un niño rebelde por naturaleza que no encuentra la respuesta a una pregunta simple, pero determinante de su nueva vida: ¿Por qué no podemos volver a casa? No encuentra la respuesta por dos razones. Es tan solo un niño y las causas del conflicto árabe-israelí son ajenas a él, y tal vez su madre, a pesar de ser increpada y culpada por el niño en su ingenuidad, no tiene el corazón para darle una respuesta desesperanzadora.
Sabiendo que llegaron al campo de refugiados caminando, Tarek decide un día, en lugar de asistir a la improvisada escuela, simplemente volver caminando a casa. Al poco tiempo es detectado por un grupo de milicianos palestinos rebeldes fedayín, quienes para protegerlo, y llevados por la inmediata empatía que les produce su determinación, astucia y simpatía, tratan de disuadirlo, al menos provisoriamente, de seguir su camino y terminan por adoptarlo como “mascota”.
Aunque algunos podrán criticar que la película aborda este conflicto desde un ángulo “ligero”, su encanto radica precisamente en lograr mostrar este enorme drama desde la perspectiva ingenua de un niño. Donde un soldado vería simplemente un velo de tienda de acampar en la noche, Tarek ve un lienzo lleno de estrellas; donde cualquier adulto vería munición sucia, Tarek ve muñecos que utiliza como juguetes.
El lugar y los hechos que marcan el desenvolvimiento de la historia, sugerirían un tono de película denso y gris; sin embargo, termina siendo más bien alegre en muchos de los pasajes, mostrando a los fedayines como personas entregadas a su idealismo, pero del común, casi familiares, motivados quizás por la candidez que Tarek les ha llevado. Las escenas del grupo cantando y bailando son un buen ejemplo de esto.
Es más bien inusual encontrar una película que cuente este lado de la historia. Los hechos marcan que los milicianos fedayines que aquí se muestran muy “a lo Che Guevara” terminaron extremando su idealismo hasta ser catalogados de terroristas. Los hechos registran también, ante el resto del mundo, actos lamentables para ambos lados del conflicto.
Para alguien que no tome partido, parecería ser un ejemplo macabro del dilema del “huevo y la gallina”. La película parece evitar juzgar, logrando sin embargo hacer reflexionar un poco y preguntarse: ¿Qué hubiera pasado si todos estos niños simplemente hubieran podido volver a casa?
lunes, 23 de junio de 2014
Maradona es "De Zurda"
De Zurda es televisión única, lo que pasa ahí no está en ningún otro canal
Por Ómar Rincón
El Mundial es un espectáculo televisivo. Y el mejor programa de Brasil 2014 es de Telesur y se llama De Zurda con Diego Maradona y Víctor Hugo Morales: los más grandes del fútbol, uno jugando y el otro narrando.
Caracol, RCN, Directv, Win hacen sus programas de resumen de goles y polémicas, programas decentes y correctos. Para destacar, la buena conversación del profesor Alfaro en Caracol y la poesía de Valdano en RCN, donde Chilavert no luce mucho. El mejor canal es el de Directv, con sonido ambiente y sin locutores ni comentaristas.
Hay que resaltar el trabajo que está haciendo Señal Colombia con su especial Nuestro Mundial, que logra contar en otro tono la fiesta que se vive alrededor del fútbol. Y el de los canales regionales Somos Mundial, que es en directo, divertido y cuenta con la participación de los televidentes.
Las trasmisiones radiales están en dos estilos: uno más conversado en Caracol, uno más informativo en RCN. En RCN, aunque sabe de fútbol, molesta el tonito y la arrogancia del profesor Osorio; en cambio, muy bien por De Lillo como comentarista. En la línea de lo bueno están Guillermo Arango y Óscar Restrepo, y por Caracol lo hacen muy bien Peláez (el mejor), Mejía y Diego Rueda.
Y aparece bien Blu con el Tino, Sanabria, Pucetti y un comentarista argentino. El mejor programa en la radio es el Carrusel mundial de Caracol, porque permite una visión más diversa: además tiene mujeres (Georgina y Sonia) que saben mucho y le ponen otra onda al futbol.
Un programa maradoniano
Y ahora sí al mejor: De Zurda. No solo es fútbol: es política, religión, joda. Tiene canción propia que dice que “cuando el mundo está al revés es mejor pegarle de zurda”, creación de los músicos argentinos Gustavo Santaolalla y Gustavo Cordera, los colombianos de Chocquibtown y la mexicana Julieta Venegas. Y es que eso de que el fútbol y la política no van juntos es mentira. El fútbol es lo más político que tienen nuestras sociedades.
De Zurda tiene la presencia contundente de Víctor Hugo Morales, el mejor narrador de fútbol del mundo, y una excelente realización audiovisual en forma clipsera e irónica.
De Zurda es ‘el Diego’, que es un grande: cada frase suya, cada comentario, cada irreverencia es noticia. Y lo es porque “la pelota no se mancha”, luego él dice lo que todos quisiéramos decir y escuchar. Todo lo dice en clave propia, en plante de dios: no pide permiso al poder, lo revienta en cada idea.
De Zurda es televisión única, lo que pasa ahí no está en ningún otro canal; está ‘el Diego’, Víctor Hugo e invitados: por ejemplo el Tino (el Maradona colombiano por genio en la cancha y celebrity fuera de ella) y fue un programa imperdible. Y es muy bueno porque analiza, juega a la política, celebra la fe en el 10, tiene humor, es un programa ‘maradoniano’.
De Zurda va contra la “oligarquía del fútbol”, porque “La Fifa se está comiendo la pelota” porque “el dinero es el mensaje”. De Zurda se puede ver en Canal Capital a las 10:30 pm. ¡Imperdible!
Por Ómar Rincón
El Mundial es un espectáculo televisivo. Y el mejor programa de Brasil 2014 es de Telesur y se llama De Zurda con Diego Maradona y Víctor Hugo Morales: los más grandes del fútbol, uno jugando y el otro narrando.
Caracol, RCN, Directv, Win hacen sus programas de resumen de goles y polémicas, programas decentes y correctos. Para destacar, la buena conversación del profesor Alfaro en Caracol y la poesía de Valdano en RCN, donde Chilavert no luce mucho. El mejor canal es el de Directv, con sonido ambiente y sin locutores ni comentaristas.
Hay que resaltar el trabajo que está haciendo Señal Colombia con su especial Nuestro Mundial, que logra contar en otro tono la fiesta que se vive alrededor del fútbol. Y el de los canales regionales Somos Mundial, que es en directo, divertido y cuenta con la participación de los televidentes.
Las trasmisiones radiales están en dos estilos: uno más conversado en Caracol, uno más informativo en RCN. En RCN, aunque sabe de fútbol, molesta el tonito y la arrogancia del profesor Osorio; en cambio, muy bien por De Lillo como comentarista. En la línea de lo bueno están Guillermo Arango y Óscar Restrepo, y por Caracol lo hacen muy bien Peláez (el mejor), Mejía y Diego Rueda.
Y aparece bien Blu con el Tino, Sanabria, Pucetti y un comentarista argentino. El mejor programa en la radio es el Carrusel mundial de Caracol, porque permite una visión más diversa: además tiene mujeres (Georgina y Sonia) que saben mucho y le ponen otra onda al futbol.
Un programa maradoniano
Y ahora sí al mejor: De Zurda. No solo es fútbol: es política, religión, joda. Tiene canción propia que dice que “cuando el mundo está al revés es mejor pegarle de zurda”, creación de los músicos argentinos Gustavo Santaolalla y Gustavo Cordera, los colombianos de Chocquibtown y la mexicana Julieta Venegas. Y es que eso de que el fútbol y la política no van juntos es mentira. El fútbol es lo más político que tienen nuestras sociedades.
De Zurda tiene la presencia contundente de Víctor Hugo Morales, el mejor narrador de fútbol del mundo, y una excelente realización audiovisual en forma clipsera e irónica.
De Zurda es ‘el Diego’, que es un grande: cada frase suya, cada comentario, cada irreverencia es noticia. Y lo es porque “la pelota no se mancha”, luego él dice lo que todos quisiéramos decir y escuchar. Todo lo dice en clave propia, en plante de dios: no pide permiso al poder, lo revienta en cada idea.
De Zurda es televisión única, lo que pasa ahí no está en ningún otro canal; está ‘el Diego’, Víctor Hugo e invitados: por ejemplo el Tino (el Maradona colombiano por genio en la cancha y celebrity fuera de ella) y fue un programa imperdible. Y es muy bueno porque analiza, juega a la política, celebra la fe en el 10, tiene humor, es un programa ‘maradoniano’.
De Zurda va contra la “oligarquía del fútbol”, porque “La Fifa se está comiendo la pelota” porque “el dinero es el mensaje”. De Zurda se puede ver en Canal Capital a las 10:30 pm. ¡Imperdible!
miércoles, 5 de marzo de 2014
"Mi Amigo Hugo"
Promocional del documental "Mi Amigo Hugo", del realizador Oliver Stone sobre el presidente Chávez.
jueves, 13 de febrero de 2014
Oso de Oro a carrera de Ken Loach
El director británico y maestro del cine social, Ken Loach, recibió un tributo en el marco del 64º Festival de Berlín, donde se le entregó un Oso de Oro honorario a la carrera.
El homenaje estuvo acompañado por una retrospectiva selecta de su obra -siempre presente de la Berlinale-, así como una clase magistral en el teatro Hebbel para jóvenes participantes del Talent Campus y un debate en la sede de la Cinemateca Alemana en la Filmhaus de Potsdamer Platz.
Loach, de 77 años de edad y con 50 de carrera, siempre afrontó temas de actualidad, como la desocupación, el ocaso de los sindicatos, la globalización y la injusticia social.
También su cine se destaca por recordar momentos señeros de la historia, por ejemplo la guerra civil en Irlanda o en España, o la asistencia social gratuita creada por los laboristas británicos después de la Segunda Guerra Mundial y destruida por Margaret Thatcher 40 años más tarde.
Ése fue justamente el tema de Loach en su último paso por la Berlinale, el documental “The Spirit of ’45″, que no figura entre las 10 películas de la Retrospectiva. Entre los filmes seleccionados para la ocasión se encuentran “Cathy Come Home” de 1966, “Kes” de 1969 y “Looking for Eric” de 2009, así como “Raining Stones” de 1993, “Ladybird Ladybird” de 1994, “Land and Freedom” de 1995 y “My Name is Joe” de 1998.
“Ken Loach es uno de los grandes directores europeos que ha demostrado una extraordinaria continuidad durante casi 50 años, aunque siempre se ha mantenido innovador”, declaró el director de la Berlinale, Dieter Kosslick, quien le entregó el premio. “Loach ha expresado su profundo interés por la crítica social, usando diferentes técnicas y lenguajes cinematográficos que van del documental a la ficción para contar la vida cotidiana de los humildes y los desvalidos”, prosiguió Kosslick.
Y agregó: “Hoy rendimos homenaje a Ken Loach como director y como hombre que ha sabido reflejar las diversas injusticias sociales en sus películas, hechas a menudo con humor”.
ANSA
El homenaje estuvo acompañado por una retrospectiva selecta de su obra -siempre presente de la Berlinale-, así como una clase magistral en el teatro Hebbel para jóvenes participantes del Talent Campus y un debate en la sede de la Cinemateca Alemana en la Filmhaus de Potsdamer Platz.
Loach, de 77 años de edad y con 50 de carrera, siempre afrontó temas de actualidad, como la desocupación, el ocaso de los sindicatos, la globalización y la injusticia social.
También su cine se destaca por recordar momentos señeros de la historia, por ejemplo la guerra civil en Irlanda o en España, o la asistencia social gratuita creada por los laboristas británicos después de la Segunda Guerra Mundial y destruida por Margaret Thatcher 40 años más tarde.
Ése fue justamente el tema de Loach en su último paso por la Berlinale, el documental “The Spirit of ’45″, que no figura entre las 10 películas de la Retrospectiva. Entre los filmes seleccionados para la ocasión se encuentran “Cathy Come Home” de 1966, “Kes” de 1969 y “Looking for Eric” de 2009, así como “Raining Stones” de 1993, “Ladybird Ladybird” de 1994, “Land and Freedom” de 1995 y “My Name is Joe” de 1998.
“Ken Loach es uno de los grandes directores europeos que ha demostrado una extraordinaria continuidad durante casi 50 años, aunque siempre se ha mantenido innovador”, declaró el director de la Berlinale, Dieter Kosslick, quien le entregó el premio. “Loach ha expresado su profundo interés por la crítica social, usando diferentes técnicas y lenguajes cinematográficos que van del documental a la ficción para contar la vida cotidiana de los humildes y los desvalidos”, prosiguió Kosslick.
Y agregó: “Hoy rendimos homenaje a Ken Loach como director y como hombre que ha sabido reflejar las diversas injusticias sociales en sus películas, hechas a menudo con humor”.
ANSA
martes, 28 de enero de 2014
Mia Farrow visita zona de desastre ambiental que dejó Chevron en Ecuador
La actriz visitará este martes el pozo Aguarico 4, en la Amazonia ecuatoriana, para constatar el daño ambiental que dejó la transnacional petrolera Chevron. Farrow se une de esta manera a la campaña “La mano sucia de Chevron”, que busca demostrar y detener las acciones de la empresa contra el país.
Por Telesur
Para dar su respaldo a la campaña “La mano sucia de Chevron”, impulsada por Ecuador, la actriz estadounidense Mia Farrow visita este martes el pozo Aguarico 4, en la Amazonia de este país suramericano, para comprobar el daño ambiental dejado por esta transnacional.
De esta manera, Farrow, embajadora de buena voluntad de la Unicef, se une a esta campaña, que busca mostrar al mundo la afectación de la petrolera y contrarrestar las acciones de la transnacional estadounidense en contra del país.
Labor humanitaria
Mia Farrow participó la víspera del cambio de guardia del Palacio de Carondelet junto al presidente Rafael Correa.
Farrow es reconocida por su personalidad altruista. La revista Time la eligió como una de las personas más influyentes del mundo; y en 2011 el Museo del Holocausto en Houston (Estados Unidos) le otorgó el premio Lyndon Baines Johnson Moral Courage por su labor humanitaria.
La artista nació el 9 de febrero de 1945 en Los Angeles, California (Estados Unidos), en 1968 alcanzó éxito en la gran pantalla al protagonizar el papel de Rosemary Woodhouse en ‘La Semilla del Diablo’.
Desde ahí siguió su larga trayectoria cinematográfica, la que comparte con las acciones benéficas. Uno de sus últimos trabajos fue su aparición como abuela de Freddie Highmore en las películas de Luc Besson sobre ‘Arthur y Los Minimoys’.
También Jean-Luc Mélechon
Tras visitar la zona en diciembre pasado, el reconocido líder de la izquierda francesa, Jean-Luc Mélechon, catalogó la contaminación que dejó Chevron en la Amazonia ecuatoriana como el crimen más visible que ha dejado el capitalismo.
Al llegar al pozo Aguarico 4, el político francés recorrió diversas piscinas de residuos tóxicos y constató el desastre humano y natural que ocasionó la negligencia de la petrolera en Ecuador.
“Esto no es un accidente ellos lo hicieron con el conocimiento de que estaban haciendo daño a la gente. No tienen ninguna moral, enseñaron a los niños a bañarse, beber y consumir las aguas contaminadas con artimañas y engaños”, dijo el excandidato a la presidencia de Francia.
Si quieres conocer a fondo cómo Chevron dañó la Amazonia de Ecuador visita nuestro especial multimedia #LaManoSuciaDeChevron.
Por Telesur
Para dar su respaldo a la campaña “La mano sucia de Chevron”, impulsada por Ecuador, la actriz estadounidense Mia Farrow visita este martes el pozo Aguarico 4, en la Amazonia de este país suramericano, para comprobar el daño ambiental dejado por esta transnacional.
De esta manera, Farrow, embajadora de buena voluntad de la Unicef, se une a esta campaña, que busca mostrar al mundo la afectación de la petrolera y contrarrestar las acciones de la transnacional estadounidense en contra del país.
Labor humanitaria
Mia Farrow participó la víspera del cambio de guardia del Palacio de Carondelet junto al presidente Rafael Correa.
Farrow es reconocida por su personalidad altruista. La revista Time la eligió como una de las personas más influyentes del mundo; y en 2011 el Museo del Holocausto en Houston (Estados Unidos) le otorgó el premio Lyndon Baines Johnson Moral Courage por su labor humanitaria.
La artista nació el 9 de febrero de 1945 en Los Angeles, California (Estados Unidos), en 1968 alcanzó éxito en la gran pantalla al protagonizar el papel de Rosemary Woodhouse en ‘La Semilla del Diablo’.
Desde ahí siguió su larga trayectoria cinematográfica, la que comparte con las acciones benéficas. Uno de sus últimos trabajos fue su aparición como abuela de Freddie Highmore en las películas de Luc Besson sobre ‘Arthur y Los Minimoys’.
También Jean-Luc Mélechon
Tras visitar la zona en diciembre pasado, el reconocido líder de la izquierda francesa, Jean-Luc Mélechon, catalogó la contaminación que dejó Chevron en la Amazonia ecuatoriana como el crimen más visible que ha dejado el capitalismo.
Al llegar al pozo Aguarico 4, el político francés recorrió diversas piscinas de residuos tóxicos y constató el desastre humano y natural que ocasionó la negligencia de la petrolera en Ecuador.
“Esto no es un accidente ellos lo hicieron con el conocimiento de que estaban haciendo daño a la gente. No tienen ninguna moral, enseñaron a los niños a bañarse, beber y consumir las aguas contaminadas con artimañas y engaños”, dijo el excandidato a la presidencia de Francia.
Si quieres conocer a fondo cómo Chevron dañó la Amazonia de Ecuador visita nuestro especial multimedia #LaManoSuciaDeChevron.
viernes, 17 de enero de 2014
Carlos el Chacal
Miniserie y película francesa del director Olivier Assayas sobre el guerrillero venezolano Ilich Ramírez, o "Carlos, el Chacal".
El canal A&E presentará la versión de la miniserie el 18 y el 25 de enero.
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