miércoles, 22 de junio de 2011

Documental denuncia impunidad en desmovilización de paramilitares en Colombia

Por AFP

El documental "Impunity", con imágenes recogidas durante una década, busca denunciar la impunidad que ha rodeado la desmovilización de unos 32.000 paramilitares colombianos entre 2003 y 2006, dijeron sus autores este miércoles.


El filme, centrado en el dolor de las víctimas de las milicias paramilitares de extrema derecha que durante años combatieron a las guerrillas izquierdistas y cometieron miles de crímenes contra la población civil, fue presentado el lunes en Bogotá como denuncia de "un proceso diseñado sólo para los victimarios", señaló su director, el periodista colombiano Hollman Morris.

"Recorrimos el país viendo las exhumaciones de cientos de cadáveres y acompañamos a las víctimas. Ese drama Colombia no lo ha visto, la sociedad colombiana está en deuda", dijo Morris en referencia al documental que realizó junto al cineasta colombo-suizo Juan Lozano.

En 2005, durante el gobierno del ex presidente de derecha Alvaro Uribe (2002-2010), se aprobó la Ley de Justicia y Paz, que concedió beneficios procesales, con penas máximas de ocho años de cárcel, a unos 4.000 mandos medios y altos de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), a cambio de la confesión de sus crímenes y la reparación a las víctimas.

Seis años más tarde, solo dos jefes de las AUC han sido condenados y el proceso que fue presentado como "ejemplar" es cada vez más cuestionado.

Ese fue "un proceso diseñado para que la verdad no saliera a flote, un gran proceso de impunidad", asevera en el documental uno de los abogados de las víctimas cuyo nombre no se revela.

También las propias víctimas critican ese proceso en la película: "Cuando matan a un ser querido, no solo lo matan a él, la familia también muere de la tristeza. ¿Cuál reparación? No hay nada que repare esa pérdida", dice una de ellas.

Morris asegura que mientras realizaban el documental "vimos una arrogancia tremenda por parte de los jefes paramilitares cuando confesaban sus crímenes".

"Cientos de víctimas tenían que pedir dinero prestado para llegar a la audiencia y el paramilitar no quería decir nada. Las víctimas volvieron a ser humilladas", afirmó Morris en entrevista con AFP.

"Impunity" incluye también la voz de los paramilitares críticos de ese mismo proceso de desmovilización, como Ever Veloza (alias H.H.), extraditado a Estados Unidos en 2008 poco después de la polémica entrega a la justicia de ese país de un grupo de 13 de los más importantes ex jefes de las AUC.

"Cada vez que nosotros hablábamos de las personas que se beneficiaron de la guerra, salían los 'héroes de la patria' a decir que éramos unos mentirosos" dice H.H., quien en sus declaraciones se refiere a "empresarios, políticos y militares" ligados a los paramilitares y con intereses que iban más allá del combate a la guerrilla.

Por ello, "es mejor seguir hablando de los campesinos inocentes que decapitamos. Ellos no le importan a nadie, por ellos nadie arma escándalo o pide respeto", agregó.

"Impunity", que tuvo financiamiento del Instituto Internacional para la Justicia Transicional, el Fondo Global para la Paz de Canadá y la sección de arte y cine de la TV estatal suiza fue estrenada en marzo de este año en el festival internacional de Derechos Humanos de Ginebra.

En Colombia sólo se ha podido mostrar en una ocasión en la Universidad Central debido "a la falta de interés de los distribuidores", lamentó Morris.

Morris y Lozano denunciaron amenazas contra su vida mientras realizaban la película, y el equipo de la televisión suiza que les apoyaba tuvo que salir de Colombia por seguridad.

"Impunity" ganó el premio en la categoría de mejor documental en el festival de cine de Tolouse (Francia) 2011 y se ha presentdo ya en Holanda, Brasil y Argentina.

sábado, 18 de junio de 2011

La leyenda de "El Chacal"

Entrevista al director francés Olivier Assayas

Por Liliana López Sorzano
El Espectador


“A partir de hoy me llamo Carlos”, sentenció un día el venezolano Ilich Ramírez Sánchez cambiando su nombre de pila por el alias de guerra y, de paso, también la historia. Para seguirle el recorrido a Carlos, El Chacal, quien encarnó la figura del mercenario, del terrorismo de los años 70 y 80, de la causa palestina y de la lucha contra el imperialismo, se hablaron más de diez lenguas, se visitaron siete países: Reino Unido, Irak, Siria, Alemania, Francia, Hungría y Argelia.

La película del francés Olivier Assayas da cuenta de los inicios de este activista que utilizó múltiples identidades para navegar por la compleja política internacional de la época y muestra, además de los hechos históricos fruto de una larga investigación, su faceta como persona, su apetito por las mujeres y su carácter obstinado.

La producción es un gran desafío para la pantalla por su gran envergadura, su duración de cinco horas y media en su versión extendida y porque es a la vez tela de cine y de televisión, razón por la cual fue muy cuestionado en Cannes de 2010, ese escenario que amplifica cualquier evento y que quizá consigue ecos desproporcionados. Sin embargo, Assayas se afirmaba en su creencia de que lo de cine o televisión no tiene importancia, porque al final su trabajo es el del lenguaje de las imágenes.

Es una película de acción, histórica, filmada en diferentes países, hablada en distintos idiomas, que se convirtió en una aventura arriesgada, en un proyecto fuera de toda proporción en relación con lo que había hecho. El Espectador entrevistó al director.



Para un posible espectador que no conozca su filmografía, ¿cómo introducirlo dentro de su cine?

Vengo de la industria independiente francesa, pero he tratado de ampliar la experiencia de ser un cineasta francés con la complejidad de una sociedad moderna intercomunicada globalmente. He hecho películas en distintos géneros y la diversidad refleja mi propia visión de un mundo complejo y contradictorio.

La extensión clásica de una película es de 90 minutos. ¿Cree que es un síntoma de cómo se está viendo el cine del presente? ¿Haber hecho una cinta de cinco horas y media no es sentirse como un héroe solitario?

El clásico formato de 90 minutos tiene que ver con la manera en que la industria piensa. Me parece que las películas se han vuelto más largas. Carlos es diferente. Tiene su propia lógica. Es un filme, pero también son tres. Necesitaba intentar algo que me llevara a traspasar las fronteras de la manera de hacer cine. Cuestionar el formato, cuestionar la lógica, quebrar las reglas e intentar abrir puertas (creo que nunca volvería a hacer una de 5 horas y media) y sentar un precedente para nuevos cineastas.

¿Qué opina de que el crítico más feroz de la película sea el personaje real, ‘Carlos’?

No creo que Carlos sea tan crítico de mi trabajo. Él luchó legalmente para que le diéramos el guión mientras filmábamos. La película tiene más de 140 personajes, de los cuales la mayoría están vivos y los abogados de la producción opinaron que si se lo dábamos a Carlos, ¿por qué no a los otros personajes representados? Abría la puerta para un asunto muy complicado de tratar. Por lo tanto, decidimos no ir directamente hacia Carlos, sino basarnos en las investigaciones, en los biógrafos de Carlos, periodistas, en el trabajo de historiadores, queríamos una aproximación más objetiva. Eso hizo que Carlos se enojara mucho y, por lo tanto, dio entrevistas negativas sobre las películas, diciendo que era propaganda. Lo interesante es que desde el momento en que vio la película (seguramente más de una vez), nunca volvimos a escuchar de él. Las únicas noticias que tuvimos después de que salió la película fue una entrevista a la prensa alemana, donde decía que le molestaba el tema de la desnudez. Édgar Ramírez, el actor, trató de contactarlo y él se rehusó a comunicarse. Después Carlos quiso llamarlo, pero en ese momento era muy complicado, estábamos en medio del rodaje y nunca pasó.

viernes, 17 de junio de 2011

Impunity: el revelador documental de Hollman Morris

Por Nicolás Vallejo Cano

En una función abierta al público, que se celebrará el lunes 20 de junio en el Teatro México de la ciudad de Bogotá, se realizará en Colombia la primera presentación del más revelador documental que se ha producido sobre la guerra colombiana hasta el momento.

Dirigido por el periodista más contrapoder del país, Hollman Morris, y el cineasta colombo suizo Juan José Lozano, se trata de un documento crudo y contundente que retrata el fracaso de uno de los proyectos bandera del gobierno Uribe: el Proceso de Justicia y Paz. Una película escalofriante que deja un terrible nudo en la garganta y sobre todo, muchas preguntas sin respuesta: ¿estarán condenadas las miles y miles de víctimas de esta guerra a la impunidad? ¿Quiénes son los intocables que, desde sus escritorios, apoyaron, financiaron e impulsaron el proyecto –que, a decir por las conclusiones de este documento, por momentos también pareció el Estado– paramilitar?

Lanzada en noviembre del año pasado en Amsterdam y luego de girar por algunos de los festivales más importantes del mundo en materia de Derechos Humanos y libertad expresión, la cinta por fin llega a Colombia. Cinematográficamente exquisita, la pieza es el resultado de más de seis años de trabajo e investigación (con constantes amenazas de muerte al equipo), la edición de más de 600 horas de material fílmico y un costo total de 400 mil euros. Con esta pieza, el periodista más contrapoder del país, Hollman Morris, hace lo que mejor sabe hacer: incomodar. Y en el camino, invitar a la reflexión, al debate, a la discusión.

martes, 14 de junio de 2011

Che: el argentino



Liderados por Fidel Castro, un grupo de más de 80 rebeldes parte hacia Cuba. Entre ellos está el médico, soldado y marxista argentino Ernesto "Che" Guevara. Alimentado sólo por la determinación, el grupo se involucra en una rápida y sangrienta batalla para liberar al pueblo cubano de la corrupta dictadura de Fulgencio Batista. La victoria llega el primero de enero de 1959. El filme se recrea en el marco de la visita de Guevara a Nueva York en 1964, cuando representa a Cuba ante las Naciones Unidas.

"Che: el argentino" es la primera de dos partes de la saga dirigida por Steven Soderbergh y protagonizada por Benicio del Toro.