jueves, 22 de abril de 2010

Cine mexicano recrea debacle financiera de 1994

Por Emilio Godoy
IPS

Valente, un ranchero mexicano, no puede pagar la hipoteca sobre su propiedad, por lo cual decide asaltar un banco. El atraco provoca que Dagoberto, director de la policía local y su amigo desde la infancia, lo persiga y desate un conflicto.

Esa es la línea argumental de la película "Crepúsculo rojo", a estrenarse este viernes en los cines mexicanos bajo la dirección de Carlos González, que aborda desde la ficción la crisis financiera de 1994, un tema aún pegado a la piel de este país norteamericano.

"Todas mis películas son de corte social. Nos propusimos contar una historia sobre la crisis en el norte del país, sobre cómo ésta destrozó amistades y familias", dijo a IPS González, guionista, actor, productor y director de cine y televisión, nacido en 1945 en la ciudad de Monterrey, estado de Nuevo León, a 933 kilómetros de la capital mexicana.

La trama, escrita por el guionista mexicano César Rodríguez, fallecido en 2007, se desarrolla en la comunidad de Galeana en Nuevo León. El rodaje en formato totalmente digital se inició en 2006 y finalizó al año siguiente.

El film costó más de un millón de dólares y recibió apoyo de la estatal Universidad Autónoma de Nuevo León, de la Promotora La Vida es Bella, de los Estudios Churubusco Azteca y de los fondos estatales de Promoción al Cine y para la Producción Cinematográfica de Calidad.

Con "Crepúsculo rojo", González, director de largometrajes como "Tómalo como quieras" (1971), "Derrota" (1973) y "El otro crimen" (1988), vuelve a las pantallas tras de 10 años de silencio cinematográfico.

En diciembre de 1994 se desató una crisis financiera en México, que provocó una acentuada devaluación del peso frente al dólar y una subida vertiginosa de las tasas de interés. De esa forma, millones de personas perdieron sus ahorros y dejaron de pagar sus hipotecas.

La banca se fue a pique, siendo rescatada por el gobierno, lo que hasta la fecha ha significado un gasto superior a los 100.000 millones de dólares, según cifras oficiales y cálculos de especialistas.

Las carteras vencidas de los bancos terminaron en el gubernamental Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa), surgido en 1990 y que luego de la crisis fue sustituido por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario, aún vigente.

En 1999 el Congreso legislativo mexicano aprobó la conversión de la deuda bancaria en una del Estado, por lo cual esos montos todavía son pagados por los contribuyentes aztecas.

Una de las protagonistas de la película, la actriz mexicana Isela Vega, sufrió de cerca los estragos del hundimiento económico: su hermana dejó abandonado su automóvil en plena calle y con las puertas abiertas en vista de que ya no podía pagarlo.

Las crisis económicas parecen formar parte del código genético de los mexicanos, ya que luego de la recesión de 1994 sobrevino la de 1997, originada en varias naciones del sudeste asiático.

En 2008 este país norteamericano de 107 millones de habitantes volvió a padecer sobresaltos financieros debidos a la crisis surgida en Estados Unidos, que ha impactado en el empleo y en el desenvolvimiento de la economía.

Con "Crepúsculo rojo", González, seguidor del género western, obtuvo el año pasado el premio al mejor director en el Festival Pantalla de Cristal, mientras que la cinta logró el galardón a la mejor película, la primera en abordar desde la ficción la triste realidad de la crisis de 1994.

"Es un tema candente. Es una metáfora que ilustra la diferencia entre la ley y la justicia, que van por caminos diferentes", refirió González, quien optó por un ámbito rural para romper con la tendencia cinematográfica mexicana reciente de mostrar medios urbanos y de clase media.

La película, para la cual los distribuidores prometieron colocar 20 copias en distintas salas del país, expone el conflicto emocional derivado de la persecución de Dagoberto a Valente, donde se entremezclan la amistad, la lealtad y el duelo.

El cineasta luchó para acceder a financiamiento para el rodaje y la producción y para ocupar un espacio en la cartelera nacional, poblada mayoritariamente por la filmografía proveniente de Estados Unidos.

La cinta participó en 2009 en el V Festival Internacional de Cine de Monterrey y en el V Festival Internacional de Cine de Acapulco, clasificados entre los más importantes del país.

González, quien fue dirigente estudiantil durante los convulsos meses de 1968 y por lo cual pasó una semana en prisión, prepara ahora una comedia musical, un género poco popular en la cinematografía mexicana y que él mismo cataloga de "una locura".

"Ya iniciamos pláticas con algunas personas y se ve un buen panorama", dijo el director, cuyo nuevo proyecto quedaría listo en el año 2011.

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